Respuesta: Impresión de flores (¡por supuesto!). Pero no para exhibir en una floristería a la venta para aquellos a quienes solo les gusta mirarlos y no olerlos (eso funcionaría para mí y los lirios, sin embargo. Realmente no soporto su llamado aroma...) o tienen que lidiar con ellos una vez que hayan muerto. Más bien, este artículo se trata de explotar el potencial de Impresión 3d (también conocido como Fabricación aditiva) para investigar un problema científico.
Ahora, en algunos rincones de la academia, los científicos no son considerados creativos, emprendedores o incluso imaginativos. No nos suscribimos a esa visión estereotipada y cegada aquí. Y para demostrar cuán errónea es esa noción miope, los científicos* Tobías Policha et al. han demostrado ser más que un rival para la imaginación y la creatividad de sus colegas artísticos supuestamente más emprendedores. El equipo sabía que las flores de la orquídea epífita que habita en el bosque nuboso ecuatoriano Drácula lafleurii – que crece entre hongos y se parece a ellos en forma, color y olor – fueron polinizados por pequeñas moscas drosófilas [relacionadas con moscas de la fruta (principalmente en el género cigotrica (Grimaldi, 1987))] que normalmente se asocian con hongos. Pero, ¿qué tenían las flores que atraían a los insectos: la apariencia o el olor? Aparte de 'crear' plantas sin olor, o pintar con aerosol las flores de diferentes colores, y que presentaría sus propios problemas de interpretación, la ingeniosa solución fue generar réplicas de flores.
Utilizando la tecnología de impresión 3-D que hicieron flores artificiales realistas, pero del mismo color de silicona quirúrgica sin olor a la que se ha añadido aroma. No solo se fabricaron flores, sino también piezas florales. Y, al mezclar y combinar juiciosamente estructuras naturales y artificiales con y sin olores apropiados, el equipo dedujo las características que definen el género de Drácula. Los cuales eran un labelo 'con branquias' similar a un hongo y un cáliz llamativo y estampado que aumenta la atracción de polinizadores de la orquídea al explotar los sesgos de percepción visual y quimiosensorial de las moscas visitantes. El periódico tiene otra sorpresa; la oración final del resumen: "Nuestras técnicas para la manipulación de rasgos complejos en un sistema no modelo que no conduce al silenciamiento de genes oa la reproducción selectiva son útiles para otros sistemas". Confirmando discretamente, y contrariamente a un mito que los ne'er-do-wells arabo-entusiastas podrían perpetuar, ¡que no tiene que limitar sus estudios botánicos a sistemas modelo! Ahora, eso es imaginativo... y emprendedor...
* Bien, para ser justos, los autores del artículo son una mezcla de científicos y un artista (tercer autor Melinda Barnadas del Departamento de Artes Visuales de la Universidad de California en San Diego y co-fundador de Urraca colectiva, entidad internacional de arte). Pero, todavía me gusta pensar que fueron los científicos con la imaginación para colaborar con su colega más artístico lo que llevó a esta investigación tan creativa y emprendedora...
[Ed. – este documento se basa y amplía elegantemente el trabajo de eric campos et al. que usó 'representaciones' de flores impresas en 3D para investigar las preferencias de polinización de las polillas. Y para obtener más información sobre la relación entre los insectos polinizadores y las señales olfativas y visuales, consulte Natalia de Ibarra et al.]
