La Venus atrapamoscas es una planta carnívora nativa de los pantanos de América del Norte con baja fertilidad del suelo. La captura de insectos permite que la planta complementar su aporte de nutrientes y energía vía absorción a través de sus trampas. Esta adopción de la función de la raíz por parte de las trampas ha llevado a que la planta tenga un sistema de raíces reducido, así como una baja actividad fotosintética, ya que la energía se adquiere por otros medios. Aunque la digestión de la presa proporciona nutrientes tanto para el uso inmediato como para el almacenamiento a largo plazo, el cierre de trampas y el consumo de la presa consumen mucha energía a corto plazo y la planta debe satisfacer esta necesidad a través de la producción de trifosfato de adenosina (ATP).

En un estudio reciente publicado en Annals of Botany, Daniel Maurer y sus colegas intentaron determinar mediante qué procesos se satisfacen las altas necesidades energéticas del cierre de trampas y la digestión. El grupo midió la fluorescencia de la clorofila y la absorción de dióxido de carbono a través de la fotosíntesis, así como la dinámica energética de las trampas, con y sin captura de presas.

Los hallazgos del grupo indicaron que las trampas cambian temporalmente del transporte de electrones lineal al cíclico para producir la energía adicional requerida para la homeostasis energética durante la fase inicial de la digestión. “El transporte cíclico de electrones en la fotosíntesis se requiere cuando la demanda total de ATP excede la demanda de ATP en las reacciones básicas de fijación de dióxido de carbono”, explican los autores. Cuatro horas después de la captura, la energía de la digestión del insecto había comenzado a contribuir a las trampas, impulsando un mayor procesamiento de presas. Cuando había pasado un día completo, esa energía adquirida había comenzado a exportarse preferentemente a otros órganos dentro de la planta, lo que provocó una caída en el contenido de ATP de las trampas.

La investigación adicional con el objetivo de lograr un mayor detalle en la comprensión del metabolismo de las trampas para moscas requerirá una metodología innovadora. "Una resolución detallada de los procesos metabólicos continuos, como el transporte de metabolitos de presa, su distribución y degradación temprana dentro de las trampas", escriben los autores, "requiere el desarrollo de cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas de relación isotópica específica de tejido-espectroscopia de masas". análisis en estudios futuros.”