Las plantas clonales producen descendencia genéticamente idéntica a través del crecimiento vegetativo. Al referirse a la descendencia clonal, un "ramet" se refiere a un solo individuo fisiológico producido por propagación clonal, mientras que un "genet" se refiere a un grupo de ramets que se originan a partir de una sola semilla. Algunas especies de plantas clonales producen nuevos ramets en las puntas de los rizomas subterráneos, lo que provoca dificultades para determinar las distribuciones de los ramets individuales y asignarlos a las jinetas. Este proceso no solo requiere la excavación de órganos de plantas subterráneos, sino que puede ser increíblemente difícil en situaciones en las que se entremezclan los rizomas alargados de ramets de múltiples jinetas. El genotipado ofrece una solución a este problema, utilizando marcadores genéticos para asignar ramets a genets correspondientes.

En un estudio reciente publicado en AoBP, Tsujimoto et al. investigó cómo los ramets pertenecientes a diferentes ginetas se distribuyeron en una población natural de carrdamina leucantha en Hokkaido, Japón. Esta especie se caracteriza por rizomas estoloníferos excepcionalmente largos, que alcanzan hasta 1.2 m de largo. Los rizomas entre los ramets madre e hija se desconectan en 1 o 2 años, lo que significa que una sola gineta puede convertirse rápidamente en un grupo de ramets desconectados generalizados. Usando marcadores SNP de todo el genoma, los autores identificaron 61 ginetas en la población, aunque hubo desigualdad tanto en términos del tamaño de estas ginetas como en su distribución. Se cree que estas variaciones probablemente fueron causadas por la edad de la gineta. Los autores concluyeron que RAD-seq puede proporcionar datos que permiten una asignación robusta de genes para especies como C. leucantha. Esperan que el trabajo futuro en esta área ayude a comprender exactamente cómo las ginetas grandes se vuelven dominantes.
