Un equipo dirigido por Monika Egerer de la Universidad Técnica de Munich es pionero en un enfoque novedoso para la conservación urbana. Su estudio, publicado en Urban Forestry & Urban Greening, propone Utilizar jardines comunitarios como 'centros de biodiversidad'. – laboratorios vivientes donde se pueden desarrollar, probar y luego expandir estrategias de conservación al entorno urbano más amplio.

Los investigadores están reinventando los jardines comunitarios como catalizadores del cambio ecológico en toda la ciudad. Estos espacios se consideran perfectos para experimentar con intervenciones de biodiversidad a pequeña escala antes de implementarlas en los vecindarios.

Científicos ciudadanos con guantes de jardín

Los investigadores no están trabajando solos. En un giro que pone la ciencia ciudadana en primer plano, han contado con la ayuda de jardineros comunitarios en Munich y Berlín. Estos horticultores aficionados participan activamente en el diseño e implementación de intervenciones que mejoran la biodiversidad.

El estudio enfatiza la importancia de que los jardineros vean esto como una oportunidad para dar forma al futuro de su jardín. Su conocimiento local y su entusiasmo se describen como invaluables para el éxito del proyecto.

Modelo lógico (D) y visualización de pasos para pasar de un jardín comunitario urbano a espacios verdes del vecindario local que son semiprivados o públicos, como parques, escuelas y parroquias (A, B,, C). Créditos de las fotografías: A) Ackermannbogen eV; B y C) Susan Karlebowski; D) Mónica Egerer.

El equipo está probando una variedad de intervenciones, desde la creación de estructuras de arena para las abejas que anidan en el suelo hasta el establecimiento de praderas de flores silvestres que atienden a polinizadores especializados. Incluso están experimentando con "estructuras de madera muerta", un enfoque un tanto contradictorio que proporciona hábitats vitales para organismos saproxílicos, organismos que requieren madera muerta.

Del parche de jardín al tejido urbano

Pero la ambición de este proyecto va mucho más allá de la valla del jardín. Los investigadores prevén que estas intervenciones se extenderán por las zonas urbanas, transformando patios de escuelas, cementerios e incluso balcones privados en puntos críticos de biodiversidad. Para lograrlo, están creando asociaciones con organizaciones de la sociedad civil y administradores de la ciudad. El objetivo es crear una red que pueda convertir estos experimentos a pequeña escala en transformaciones para toda la ciudad.

¿Cómo sabrán si sus esfuerzos están dando frutos? El equipo planea utilizar tanto estudios ecológicos tradicionales como enfoques innovadores de ciencia ciudadana. Se capacitará a jardineros y residentes para monitorear la salud de las plantas y realizar recuentos de insectos, mientras que los investigadores utilizarán plantas experimentales 'fitómetros' para medir los servicios de polinización en toda la ciudad.

Nuestro objetivo es llevar la investigación a la práctica acompañando a los jardineros urbanos y a los residentes de la ciudad a implementar intervenciones sobre biodiversidad en sus jardines comunitarios y en sus vecindarios. Ya sea en un jardín, un cementerio o un patio de escuela, los residentes tienen el poder de realizar cambios significativos en el tejido ecológico de sus vecindarios.

Egerer et al. (2024). Hacer crecer jardines en vecindarios a través de investigación transdisciplinaria. Urban Forestry & Urban Greening, 100, 128481.) https://doi.org/10.1016/j.ufug.2024.128481