Las coníferas forman una sola espiral de múltiples cotiledones (hojas embrionarias), a diferencia de las monocotiledóneas y las dicotiledóneas. El transporte polar de la hormona auxina afecta el crecimiento de distintos cotiledones, pero no la posición radial del verticilo o el espacio dentro del verticilo entre los cotiledones.

Holloway et al. presentan un modelo matemático del patrón del regulador de crecimiento que explica la respuesta a la interrupción del transporte de auxina, la estabilidad de la espiral única sobre la gran variación en el tamaño del embrión, la relación lineal entre el número de cotiledón y el tamaño del embrión y la morfogénesis temprana del cotiledón. El mecanismo de las coníferas puede aplicarse de forma más general a verticilos únicos de primordios múltiples en otras plantas.
