La digitalización, el tema central de esta edición especial de Botany One, consiste en la transcripción y captura de imágenes de especímenes de forma digital. Así, se evita enviar dichos ejemplares por correo, lo que permite a los investigadores de todo el mundo acceder rápidamente a millones de registros digitales. Normalmente, se le ve como el último paso para habilitar distintos conocimientos en biodiversidad para la investigación, la conservación, entre otros fines científicos. Sin embargo, antes de comenzar la digitalización, las colecciones requieren muchísima labor de curaduría, de documentación y una infraestructura adecuada para prensar, secar, almacenar y etiquetar especímenes bajo condiciones controladas. Por lo que se nos ocurrió una pregunta: ¿cuál es la parte más engorrosa de todo este proceso?

Todo comienza recolectando el espécimen, una tarea llena de aventura. Estar en el campo puede sentirse como ser un Indiana Jones de la vida real: difícil, impredecible, pero también muy gratificante. ¿Por qué es tan complicado? Bueno, imagina tratar de encontrar tus llaves… excepto que las llaves están escondidas en alguna parte del mundo entre miles de otras casi idénticas. Una vez que las encuentras, las debes manipular con cuidado, etiquetarlas bien para poder identificarlas después y conservarlas adecuadamente… No es tan fácil, ¿verdad?

La colecta de plantas puede sentirse como una verdadera labor de detective: explorando en distintos sitios para encontrar cierta especie, para después documentarla correctamente y preservarla con mucho cuidado. Todo esto, para que dicho espécimen y sus datos de colecta puedan ser utilizados mucho tiempo después de que el trabajo de campo termine. Dietmar Rabich / Wikimedia Commons / “Dülmen, Rorup, NSG Roruper Holz -- 2021 -- 8187-91” / CC BY-SA 4.0

Para entender mejor, nos convertimos en Indiana Jones para explorar las distintas perspectivas de científicos, alrededor de América Latina, sobre la parte más difícil de transformar un espécimen en un dato útil. Aquí encontrarás sus respuestas a dos preguntas, las cuales revelan lo complejo y lo humano que realmente es este trabajo.


¿Qué hace que transformar un espécimen en datos sea más complejo de lo que parece? 

La Dra. Jenifer C. Lopes, especialista en la nomenclatura del género Vellozia (Velloziaceae) en Brasil, nos explicó que una de las partes más difíciles es documentar todas las características morfológicas: las formas, los colores y los detalles microscópicos, que muchas veces requieren disección.

Aprender taxonomía vegetal para poder identificar una planta es un camino muy largo. He pasado años de mi vida estudiando taxonomía y morfología vegetal para poder mirar una planta y reconocerla por su nombre.
La Dra. Jenifer C. Lopes sosteniendo un ejemplar de Vellozia en Minas Gerais, Brasil. Vellozia es un género neotropical distribuido principalmente en el ecosistema conocido como campos rupestres (Lopes et al, 2024). Créditos: Dra. Jenifer C. Lopes.

Por otro lado, uno de los grandes desafíos en el campo es registrar correctamente el ambiente alrededor de la planta: el tipo de vegetación, las condiciones del suelo, la exposición al sol y las interacciones del espécimen con otros organismos, como epífitas o polinizadores. Estos detalles son esenciales para entender la ecología y evolución de las especies, pero también son fáciles de pasar por alto durante una expedición.

Por su parte, el Dr. Thorsten Krömer del herbario del Centro de Investigaciones Tropicales (CITRO), cuyo equipo estudia la distribución y el estado de conservación de plantas endémicas de Veracruz, México, comentó que transformar un espécimen vegetal en un registro digitalizado es un proceso largo y lleno de obstáculos.

Desde acomodar correctamente la planta en las hojas de prensado y registrar todos los datos de colecta, hasta identificar correctamente la especie y preparar la etiqueta del espécimen. Muchos ejemplares, lamentablemente, se quedan guardados en cajas durante años porque no hay suficiente personal para el montaje y la captura de la información de las etiquetas, para finalmente digitalizarlo e incorporarlo en los gabinetes del herbario.
El Dr. Thorsten Krömer junto a Daniela Vergara y José Ramón durante una expedición para recolectar especímenes en Zongolica, Veracruz, México para el proyecto Atlas. Créditos: Dr. Thorsten Krömer.

Krömer hizo hincapié en que se necesita toda una comunidad, y muchos proyectos de digitalización dependen enormemente del apoyo de voluntarios.

Los investigadores que trabajan construyendo la base de datos PolenGEO , también destacaron lo complejo que puede volverse el manejo de datos cuando se trabaja con granos de polen. Este proyecto del Smithsonian Tropical Research Institute (STRI) , en Panamá, está digitalizando una de las mayores colecciones de polen del mundo, con más de 18,000 especies de plantas tropicales. Según los investigadores, la morfología del polen es extraordinariamente diversa. Explican que las descripciones tradicionales contienen una enorme cantidad de terminología, sin embargo, muchos granos presentan formas y estructuras que desafían estas clasificaciones. Por eso las imágenes de alta calidad son tan importantes: proporcionan un registro directo y permanente. Aun así, las imágenes por sí solas no son la solución final. Incluso dentro de una misma especie, el polen puede presentar múltiples morfologías, generando casos de dimorfismo y obligando a los científicos a tomar decisiones complejas sobre cómo estandarizar y representar esta variabilidad dentro de una base de datos. 


¿Cuál es la situación más memorable o inesperada que ha encontrado durante la recolección o digitalización de especímenes? 

La Dra. Jenifer destacó la fuerte conexión entre los especímenes y la historia:

Una vez estábamos buscando una planta en Río de Janeiro usando el libro de Auguste Saint-Hilaire, el botánico francés quien colectó el espécimen-tipo en el siglo XIX. Encontramos uno de los lugares que Auguste visitó, era una hacienda y la casa principal todavía seguía ahí. Me impresionó mucho cómo esa planta nos llevó hasta un lugar histórico. Detrás de cada muestra en el herbario se esconden el esfuerzo y las vivencias de quienes la hicieron posible.

El Dr. Thorsten comentó:

La situación más memorable, sin duda, es el descubrimiento de una nueva especie para la ciencia, aunque este hallazgo suele manifestarse más adelante durante el proceso de identificación del material recolectado en campo. Por otro lado, los encuentros inesperados con la fauna silvestre durante las salidas son los que llenan de alegría. Durante nuestras expediciones, hemos podido observar monos, jabalíes, capibaras, coatíes, muchas aves y hasta un jaguar dentro de la selva tropical.

En palinología, las sorpresas tampoco faltan:

A veces encuentras plantas hermosas y espectaculares con granos de polen muy simples, o plantas completamente diferentes — como dientes de león, frailejones y girasoles — cuyo polen se parece muchísimo.
La flor y un grano de polen digitalizado de Passiflora cumbalensis como parte de la colección de PollenGEO. Fuente: Dominique Hämmerli y Carlos Jaramillo / EurekaAlert CC BY

Las esporas de helechos son otro reto, especialmente las esporas monoletes del orden PolypodialesDespués del tratamiento químico llamado acetólisis, la capa externa de las esporas suelen destruirse, dejando estructuras que parecen casi idénticas entre sí. Pero al compararlas con la literatura, los investigadores descubrieron que en realidad son increíblemente diversas. Es un gran recordatorio de lo importante que es preservar adecuadamente los especímenes, porque pequeños detalles, como este, pueden marcar toda la diferencia al identificar una especie.

Como ves, procesar plantas en datos va más allá de lo técnico: es una cadena de trabajo global y colaborativa. Detrás de cada espécimen hay diferentes personas, una enorme cantidad de trabajo invisible y muchas experiencias acumuladas. El viaje empieza en el campo, con los guías locales y su conocimiento profundo del ecosistema; sigue con la cuidadosa preservación del ejemplar realizada por colectores; la identificación y documentación precisa hecha por taxónomos, hasta llegar finalmente a un registro digital estandarizado. Este proceso reúne experiencia de campo, conocimiento histórico, taxonomía, conservación y tecnología.

Así que no te pierdas el próximo artículo, donde exploraremos este viaje a detalle, empezando por: ¿cómo llega a digitalizarse una planta, un hongo o incluso un grano de polen?


LEE MAS:

Herbario – CITRO. (Universidad de Veracruz). Recuperado el 14 de mayo de 2026. Disponible en: https://www.uv.mx/en/citro/herbarium/

King, B. (2025). Digitised pollen database for paleontology research, allergy medicine and more. Smithsonian Tropical Research Institute. Smithsonian Tropical Research Institute. Disponible en: https://stri.si.edu/story/digital-pollen 

Klopper, R., Steyn, H., Baider, C., Bytebier, B., Dayaram, A., Florens, F., Rakotonirina, N., Raimundo, D., Sosef, M., y le Roux, M. (2025) Digitisation of herbarium specimens to the benefit of research: An African perspective focusing on South Africa and Western Indian Ocean Island states. PLANTS, PEOPLE, PLANET. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ppp3.70117

Lopes, J., Magri, R., y Prado, J. (2024) Unveiling the aftermath of conflict and herbarium specimens’ loss: Typifications of species described by Pohl within the Neotropical genus <i>Vellozia</i>. TAXON, 73(4), pp. 1053-1061. Disponible en: https://doi.org/10.1002/tax.13218.


Perfil del escritor invitado

Ana Valladares: científica, amante de los datos y viajera. Ana es una científica mexicana con formación en biotecnología, mejoramiento vegetal y análisis de datos, actualmente viviendo en Madagascar. Curiosa por naturaleza, le encanta explorar nuevos temas, especialmente sobre plantas, culturas y lugares alrededor del mundo.


Fotografía de portada de Jennifer C. Lopes.

Traducciones al español y al francés por Ana Valladares.