Brasil es un punto clave de biodiversidad: excepcionalmente rico en especies, pero a la vez gravemente amenazado. Esta tensión se hace evidente en sus afloramientos rocosos, donde algunas plantas se limitan a una sola colina o meseta. Esta distribución restringida las hace particularmente vulnerables, ya que si el hábitat cambia, las plantas no pueden desplazarse fácilmente a otros lugares. Entre las familias de plantas más distintivas de estos paisajes rocosos se encuentra la Velloziaceae, que incluye más de 200 especies en Brasil, casi todas endémicas.
Esta extraordinaria familia ha fascinado durante mucho tiempo a los botánicos brasileños, entre ellos Bianca Schindler, estudiante de doctorado en la Universidad de Brasilia, cuya investigación se centra en mejorar nuestro conocimiento de las Velloziaceae en el centro de Brasil y su conservación. Al principio de su doctorado, mientras revisaba todos los registros conocidos de la región, una especie destacó: Vellozia sésilisNo solo estaba clasificada como en peligro de extinción, sino que además solo se conocían unos pocos ejemplares. Eso planteó una pregunta fundamental. Vellozia sésilis ¿Realmente rara, o simplemente había pasado desapercibida porque crece en lugares de difícil acceso? Sin mejores datos, los esfuerzos por proteger esta planta inusual corrían el riesgo de fracasar.

Con esta pregunta en mente, Schindler y sus colegas se embarcaron en una búsqueda a la Chapada dos Veadeiros, el único lugar conocido por Vellozia sésiles. ¿El objetivo? Revisitar las áreas donde se había registrado la especie y ampliar la búsqueda de hábitats similares donde pudiera encontrarse. Para ello, utilizaron modelos informáticos para identificar áreas con topografía, suelo y clima similares que pudieran albergar esta especie, las cuales visitaron posteriormente. Cada vez que la encontraban, registraban las rocas, el suelo, la vegetación circundante y los indicios de intervención humana, creando así una imagen detallada de dónde puede sobrevivir la planta.

Pero el Parque Nacional Chapada dos Veadeiros cubre más de 655 km2, por lo que los científicos por sí solos no pueden cubrir un terreno tan vasto y accidentado. Por lo tanto, recurrieron a guías locales, personal del parque nacional, residentes y turistas y los invitaron a compartir fotos y avistamientos a través de las redes sociales y los tablones de anuncios. Según Schindler, esto fue un “una experiencia muy gratificante”. En una entrevista para Botany One, comentó que el equipo no estaba seguro del alcance y el nivel de participación que podrían lograr. Compartieron información sobre el estudio a través de un página InstagramSe colocó un cartel físico en la entrada del Parque Nacional Chapada dos Veadeiros y, lo que es más importante, se difundió el proyecto a través de grupos locales de WhatsApp, que demostraron ser la forma más rápida y eficaz de llegar a la gente.
"Tanto yo como los demás miembros del equipo de investigación nos sorprendimos gratamente por el nivel de interés y la disposición a ayudar. Recibimos numerosos mensajes con fotografías, lo que a veces generó confusión, ya que en la región también existen otras especies de Vellozia de flores blancas. Sin embargo, esto también nos brindó valiosas oportunidades para explicar la riqueza y diversidad del género, y muchas personas se sorprendieron sinceramente al descubrir la cantidad de especies diferentes de Vellozia que existen."

En conjunto, estos esfuerzos permitieron a los investigadores identificar cuatro nuevas poblaciones de la especie, dos de las cuales fueron descubiertas por un guía turístico local y un botánico local. Esto demostró cómo la participación pública puede marcar una verdadera diferencia en el rastreo de plantas raras en la naturaleza. Al final, el equipo confirmó que, si bien no es tan rara como se pensaba, Vellozia sésilisEl mundo de esta especie sigue siendo muy pequeño. Habita en afloramientos específicos de cuarcita en lo alto de las montañas de Chapada dos Veadeiros, siempre por encima de los 1,000 metros. La planta prospera en afloramientos cercanos a arroyos estacionales, donde el agua está disponible durante parte del año, pero nunca en exceso. Esta marcada especialización ecológica ayuda a explicar por qué la especie es tan rara y por qué encontrar nuevas poblaciones es más difícil de lo esperado.

La supervivencia en estos entornos hostiles es posible gracias a trucos especiales. Vellozia sésilis Puede tolerar sequías extremas, interrumpiendo su metabolismo durante estos periodos y reactivándolo cuando regresa el agua. Sus semillas también pueden dispersarse de dos maneras: cayendo cerca de la planta madre durante la estación seca o siendo transportadas a corta distancia por la corriente de agua cuando llegan las lluvias. Estas estrategias le permiten persistir localmente, pero también limitan su alcance, manteniendo su área de distribución muy restringida.
Sin embargo, la conservación no se limita a la simple cartografía de plantas. El equipo de investigación descubrió que las gramíneas invasoras, el turismo, la agricultura y los incendios forestales se acercan cada vez más a las poblaciones, amenazando con degradar el escaso hábitat que aún queda. Los incendios son especialmente preocupantes, ya que las gramíneas invasoras pueden provocar incendios más intensos y frecuentes que matan a las plantas adultas. El cambio climático podría agravar la situación, dado que el aumento de las temperaturas no deja a la especie ningún lugar más cálido o fresco al que refugiarse. En conjunto, estos hallazgos sugieren que la especie debe seguir clasificada como en peligro de extinción y que se necesitan urgentemente estrategias de conservación.
Como estrategia potencial de conservación, los autores se propusieron evaluar si los bancos de semillas podrían servir de respaldo en caso de que las poblaciones silvestres disminuyan. Buenas noticias: las semillas de Vellozia sésilis Se pueden secar y almacenar de forma segura en bancos de semillas, lo que permite ganar algo de tiempo frente a la extinción.
Quizás lo más importante es que este trabajo destaca cómo la combinación de ecología de campo, ciencia de laboratorio y participación ciudadana puede proteger no solo una planta rara, sino comunidades enteras de especies amenazadas. Al respecto, Schindler afirma que “es fundamental involucrar al mayor número posible de personas expertas en el campo, ya que estos intercambios suelen generar nuevas ideas y enfoques innovadores. En el caso de nuestro estudio, obtuvimos resultados muy positivos a pesar de trabajar con recursos limitados, especialmente a través de iniciativas de ciencia ciudadana y métodos sencillos como experimentos de germinación de semillas”. Este enfoque integral podría inspirar futuros esfuerzos de conservación, previniendo la pérdida de especies tan singulares y de los paisajes de los que dependen.
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Schindler B, Figueira M, Noronha SEd, Matías RAM, Alves-da-Silva D, Simón MF. 2025. Del campo al laboratorio: un enfoque multidisciplinario para la conservación de las microendemias. Vellozia sésilis en Chapada dos Veadeiros, Brasil. Annals of Botany. https://doi.org/10.1093/aob/mcaf244
Imagen de portada: Vellozia sésilis Por Bianca Schindler.
