Recuerdo que hace algún tiempo cuando abrí una revista para leer un artículo científico, la mayoría de los artículos estaban escritos por dos o tres personas del mismo laboratorio, con menos frecuencia de diferentes laboratorios del mismo país y rara vez de diferentes países. Sin embargo, la era científica ha ido cambiando como el clima global y hoy en día la mayoría de los artículos científicos están escritos por muchos investigadores de diferentes lugares del mundo, en particular aquellos relacionados con grandes desafíos como la organización del genoma o el cambio climático global, sin mencionar la física de partículas o observaciones astrofísicas. ¿Es esto solo una ilusión, como un espejismo en un desierto, o de hecho la ciencia es una red real?

De acuerdo con un nuevo informe publicado por The Royal Society UK: ¡Sí! “Más de un tercio de todos los artículos publicados en revistas internacionales son de colaboración internacional”. El informe enfatiza que Science es una empresa global con más de 7 millones de investigadores en todo el mundo y un gasto combinado en I + D de alrededor de 1 billón de dólares, publicando artículos en casi 25 mil revistas científicas y miles de patentes.

Sin embargo, la participación global no es equitativa. A pesar del impresionante crecimiento de China, seguido de India, Brasil y otros países emergentes, la participación de estos países en grandes proyectos y el impacto de su investigación aún son tímidos para otros. Los países del G7 y su red interna elaboran la mayoría de los artículos publicados en revistas reconocidas de alto impacto, mientras que el resto del mundo necesita hacer ciencia por sí mismos por muchas razones diferentes.

Esta situación no caracteriza a una red real, entonces, ¿qué se necesita para construir una real? ¿Cómo se puede incluir al resto del mundo? Estas preguntas son importantes, sin duda, porque la red científica impulsará discusiones sobre preguntas que afectan principalmente al mundo en desarrollo. Al menos, ¿significa que los tres países destacados, China, Brasil e India, no son lo suficientemente maduros para participar en proyectos de investigación de gran desafío?

El informe hace cinco recomendaciones principales, pero sospecho que éstas desarrollarán aún más la red bien establecida entre los países del G7, sin dar instrucciones para incluir a los países en desarrollo. Al menos, se puede dar un buen ejemplo de inclusión, donde FAPESP (Fundación de Investigación del Estado de São Paulo-Brasil) y RCUK (UK Research Councils) firmaron un memorando de entendimiento en el que cada parte financiará proyectos de investigación conjuntos, lo que facilitará los proyectos colaborativos y creará una nueva rama en la red.

La mayoría de las preguntas quedan sin respuesta, pero el reconocimiento que otorga este informe hace pensar en cómo construir una verdadera Red Global de Ciencia.

Blog invitado por Mateus Mondín
Departamento de Genética, Escuela Superior de Agricultura “Luiz de Queiroz” – ESALQ, Universidad de São Paulo - Brasil