La sequía inducida por el cambio climático ya ha contribuido a aumentar la mortalidad de las plantas en todo el mundo, incluso en los ecosistemas forestales. Se proyecta que los eventos de sequía sean aún más frecuentes en los bosques en el futuro y, por lo tanto, la investigación sobre las respuestas a la sequía de las plantas leñosas es un área de creciente importancia. Las plantas tienen dos atributos importantes que regulan el equilibrio hídrico: poros que se pueden cerrar en la superficie de las hojas (estomas) y canales de transporte de agua de larga distancia desde las raíces hasta las hojas (conductos xilemáticos). Sin embargo, todavía se debate cómo la mortalidad y el crecimiento de las especies de árboles están influenciados por el control estomático y la vulnerabilidad del xilema a la cavitación (el aire que llena los vasos normalmente llenos de agua).

La foto muestra una vista general parcial de las montañas Baotianman. Un punto rojo en la parte inferior derecha de la foto es la Estación de Investigación Ecológica Forestal (para alojamiento y laboratorio interior). Nuestro sitio experimental de este estudio está aproximadamente a un kilómetro cerca de la estación, en la mitad de las montañas. Crédito de la imagen: Chen et al.

En un estudio reciente publicado en AoBP, Chen et al. investigó las diferentes respuestas de tres especies de árboles del sotobosque a la sequía. Este estudio tuvo como objetivo explorar cómo el cambio climático futuro causado por las sequías podría afectar la sucesión de la vegetación en la región. Los autores utilizaron un experimento de exclusión parcial de lluvia para evitar que la precipitación llegara al suelo. Se encontró que el efecto sinérgico del ajuste estomático y la capacidad anticavitación del xilema fue la clave para la resistencia a la sequía en las plantas de estos ecosistemas. De las tres especies estudiadas, dos no exhibieron muerte regresiva inducida por la sequía. Sorbus alnifolia no cerró sus estomas pero tuvo una fuerte resistencia a la cavitación del xilema bajo sequía, mientras que Dendrobenthamia japonesa aunque es muy vulnerable a la cavitación, cierra sus estomas rápidamente en respuesta a la sequía. La tercera especie estudiada, Lindera obtusiloba, mostró una falla hidráulica como resultado de la vulnerabilidad del xilema y la incapacidad para cerrar sus estomas, con la consiguiente muerte regresiva. Los autores concluyen que al investigar los márgenes de seguridad del estoma y el xilema de las especies del bosque del sotobosque, podemos interpretar su sensibilidad a la sequía y evaluar si tendrán éxito en los escenarios de cambio climático.