Cattleya walkeriana

Al enseñar acerca de las plantas, los educadores de ciencias luchan con varios problemas en los cursos de ciencias o botánica. Se percibe que aprender sobre plantas es menos interesante que aprender sobre animales, las fotografías de plantas en los libros de texto son menos numerosas y menos diversas que las fotografías de animales y las actitudes hacia las plantas son neutrales más que positivas. Los estudiantes también tienen conceptos erróneos serios sobre la fisiología de las plantas, y sus habilidades para nombrar plantas son limitadas. Existe evidencia de que las hembras conocen mejor las plantas que los machos y que las hembras aprecian más las plantas que los machos. Un artículo reciente analiza la mejor manera de enseñar a los estudiantes sobre las plantas.

El estudio tiene varias implicaciones que deben tenerse en cuenta en las lecciones de botánica. Primero, las presentaciones visuales y coloridas de plantas deben incluir la exposición de sus frutos o semillas que promuevan la retención de información. En particular, los colores contrastantes de las frutas pueden aumentar la atención de los estudiantes, el interés y, en consecuencia, la retención de información sobre estas plantas. En segundo lugar, hablar de plantas debe contener información relevante para la supervivencia. Esta información incluye la comestibilidad de las plantas, la presencia de sustancias tóxicas, la importancia médica de las plantas y las incidencias que pueden causar la muerte humana. Por ejemplo, la cicuta (Conium maculatum) carece de semillas atractivas u otras características potencialmente atractivas para los niños, pero la historia de Sócrates, a quien se le dio una potente infusión de cicuta y murió, puede influir positivamente en la retención de información sobre esta especie. Finalmente, hubo alguna evidencia de que los niños involucrados en la investigación asociaron el color rojo con una fruta comestible y los colores negro o verde con frutas tóxicas, aunque esto no fue concluyente. Los maestros deben enseñar a los niños que las plantas, al igual que los animales, poseen colores de advertencia aposemáticos, y las frutas desconocidas (con color contrastante) no deben consumirse.