Agallas inducidas por avispas cinípidas en sudamericanos Prosopis chilensis y P. flexuosa los árboles secretan un líquido similar al néctar que atrae a las hormigas agresivas y otros artrópodos. Aranda Rickert et al. cuestionan si estas secreciones pueden considerarse como análogos de los nectarios extraflorales de las plantas (EFN), que median la forma más extendida de mutualismos protectores.

Las agallas producen grandes cantidades de secreciones similares al néctar ricas en sacarosa. No se observan tejidos parenquimáticos nectarios y subnectarios típicos ni tricomas secretores; en cambio, hay una vascularización densa con elementos del floema que llegan a la periferia de la vesícula biliar. Al menos seis especies de hormigas, pero también avispas véspidas, dípteros y coleópteros, consumieron las secreciones biliares. El experimento de exclusión de hormigas mostró que cuando las hormigas cuidaban las agallas, no se encontraron diferencias en la tasa de aparición exitosa de avispas de las agallas o en la tasa de parasitismo e infestación de inquilinas en comparación con las agallas excluidas de las hormigas.
Concluyen que la secreción azucarada de las agallas no es análoga al néctar sino más bien a la melaza. No se identificó ninguna estructura productora de néctar, y la defensa indirecta que median las agallas se dirige a la avispa inductora de agallas en lugar de a la planta. Como en otros mutualismos facultativos mediados por secreciones azucaradas, la secreción biliar desencadena una interacción multiespecífica compleja, en la que el resultado de las interacciones individuales por pares depende del contexto ecológico en el que tienen lugar.
