Una propensión a formar híbridos poliploides es una característica peculiar de las rosas. Herklotz y Ritz investigar la genética de la población de cuarenta y cinco rodales mixtos de escaramujos en Europa central y sudoriental utilizando marcadores de microsatélites y citometría de flujo.

Encuentran que los híbridos se han originado independientemente en cada localidad con barreras de cruce fuertemente sesgadas hacia el padre paterno más abundante. La mayoría de los híbridos tenían un nivel de ploidía más alto que sus padres porque surgieron de óvulos no reducidos. Los autores concluyen que la facilitación de la formación de óvulos sin reducción en el progenitor materno asegura el emparejamiento cromosómico correcto en los híbridos.

Este documento es parte del Annals of Botany Número especial sobre poliploidía en ecología y evolución. Será de acceso gratuito hasta octubre de 2017, luego estará disponible solo para suscriptores hasta agosto de 2018, cuando volverá a ser de acceso gratuito.
