
Se espera que la sequía aumente en frecuencia y duración a lo largo del siglo XXI. Sin embargo, no está claro cómo responderá la vegetación a la sequía porque los mecanismos fisiológicos subyacentes no se conocen bien. Durante la sequía, la disfunción hidráulica puede ocurrir debido a la formación de embolia o una burbuja llena de gas que bloquea la vía de transporte del agua.
Se supone que la embolia puede repararse (es decir, rellenarse o revertirse) usando agua almacenada en la albura del tallo. Se cree que esta agua almacenada, medida como capacitancia, es impulsada hacia los vasos embolizados a través de mecanismos osmóticos o acuaporinas, rellenando así el xilema.
Trifilo et al. (2015) investigó cómo la capacitancia de la albura del tallo (es decir, el almacenamiento de agua) que debería conferir una mayor capacidad de reparación de embolias se relaciona con la vulnerabilidad a la embolia. Descubrieron que las especies que eran más vulnerables a la embolia tenían características de la madera que deberían permitir la reversión de la embolia, como alta capacitancia y baja densidad de la madera.
Investigaciones anteriores ha utilizado la vulnerabilidad específica de la especie a la embolia para inferir la supervivencia y la mortalidad de las plantas. Sin embargo, Trifilò et al. (2015) muestran que esta métrica no predice necesariamente la supervivencia al estrés hídrico, porque las especies pueden compensar una alta vulnerabilidad a la embolia con una reparación de embolia más eficiente.
Trifilò P, Nardini A, Lo Gullo MA, Barbera PM, Savi T, Raimondo F. 2015. Cambios diurnos en la tasa de embolia en nueve árboles del bosque seco: relaciones con la vulnerabilidad del xilema específica de la especie, la estrategia hidráulica y las características de la madera. Fisiología del árbol. http://dx.doi.org/10.1093/treephys/tpv049
