Recientes observaciones a nivel de tejido realizadas indirectamente a través de citometría de flujo muestran que la endorreplicación (duplicación parcial o completa del genoma nuclear en ausencia de división celular posterior) puede representar un componente importante del programa de desarrollo de una planta. Bateman et al. observe directamente la variación de la ploidía entre las células dentro de los pétalos individuales, relacionando el tamaño del núcleo con la micromorfología celular y (más especulativamente) con la función.

Los autores compararon la labella (pétalos especializados que atraen polinizadores) de dos géneros de orquídeas europeas: dactiloriza tiene una predisposición conocida a la poliploidía del organismo, mientras que Ofrys exhibe un patrón epidérmico excepcionalmente complejo que ayuda a la polinización pseudocopulatoria. La microscopía confocal que utiliza múltiples técnicas de tinción permitió al equipo observar directamente tanto los tamaños como las estructuras internas de los núcleos individuales en cada labelo, mientras que la citometría de flujo se utilizó para evaluar la endorreplicación progresivamente parcial. La endoreplicación implicó casi duplicar repetidamente el genoma y demostró ser especialmente frecuente en el labelo más complejo de Ophrys, alcanzando núcleos de politeno 16C en tricomas grandes.
Bateman et al. encuentra eso en dactiloriza, la endoreplicación fue comparativamente infrecuente, alcanzó solo niveles bajos y apareció ubicada aleatoriamente a través del labelo, mientras que en Ofrys la endoreplicación fue común, siendo más frecuente en los grandes tricomas periféricos. Los núcleos endoreplicados reflejaron tanto la endomitosis como el endociclado, alcanzando este último la tercera ronda de duplicación del genoma (16C) para generar núcleos politénicos. Todo Ofrys los individuos estudiados exhibieron una endorreplicación progresivamente parcial.
