La combinación de secado del suelo y una alta tasa de transpiración provoca un estrés hídrico severo en las plantas. En su artículo de Viewpoint, Carminati <em>et al.</em> Desarrollar un modelo biofísico para describir cómo la baja humedad del suelo y las altas tasas de transpiración dan como resultado una reducción drástica del potencial hídrico del xilema que se produce en la rizósfera a medida que el suelo se seca, lo que finalmente conduce a la deshidratación de las raíces y la pérdida de contacto con el suelo.

Las plantas adoptan varios mecanismos que podrían atenuar tales caídas en el potencial hídrico y facilitar la absorción de agua por las raíces. En particular, la exudación de mucílago y los pelos radiculares pueden actuar como un puente entre la superficie de la raíz y el suelo a granel adyacente, manteniendo así la conexión hidráulica a través de la rizosfera.

Este documento es parte del Número especial de biología de raíces.
