Imagen: Autoridad del Valle de Tennessee, 1942/ Biblioteca y Museo Presidencial Franklin D. Roosevelt.
Imagen: Autoridad del Valle de Tennessee, 1942/ Biblioteca y Museo Presidencial Franklin D. Roosevelt.

El ganador de este mes en el 'tan simple que es positivamente brillante (pero ¿por qué nadie pensó en eso antes?)' categoría es de Damar López-Arredondo y Luis Herrera-Estrella titulado 'Ingeniería del metabolismo del fósforo [sic.] en las plantas para producir un sistema dual de fertilización y control de malezas'.

Aparte de la ortografía inusual de fósforo en el título (es correcta en el cuerpo del artículo, y esto es importante ya que el estudio trata con dos compuestos de fósforo redactados de manera similar: fósforoate y fosforoite!), esta es una pieza de investigación muy interesante. No puedo hacer nada mejor que reproducir el elegante resumen del trabajo del artículo (del Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad, Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, Irapuato, Guanajuato, México) aquí: 'Altos rendimientos de cultivos dependen del aporte continuo de ortofosfato (PO43-) a base de fertilizantes y herbicidas. Dos grandes desafíos para la agricultura son que el fósforo es un recurso no renovable y que las malas hierbas han desarrollado una amplia resistencia a los herbicidas. Una estrategia para superar ambos problemas es diseñar plantas para que compitan con las malas hierbas y los microorganismos para limitar los recursos, reduciendo así la necesidad de fertilizantes y herbicidas. Las plantas y la mayoría de los microorganismos no pueden metabolizar el fosfito (PO33-), por lo que desarrollamos un sistema dual de fertilización y control de malezas mediante la generación de plantas transgénicas [arabidopsis y tabaco] que pueden utilizar fosfito como única fuente de fósforo. En condiciones de invernadero, estas plantas transgénicas requieren de un 30 a un 50 % menos de aporte de fósforo cuando se fertilizan con fosfito para lograr una productividad similar a la obtenida por las mismas plantas que usan fertilizante ortofosfatado y, cuando compiten con las malezas, acumulan de 2 a 10 veces más biomasa que cuando fertilizado con ortofosfato'. O, y en resumen, 'la producción de plantas de cultivo transgénicas capaces de utilizar fosfito, junto con la aplicación de fosfito como fuente de fósforo, podría convertirse potencialmente en un esquema efectivo de fertilización con fósforo y control de malezas en casi el 67% de las tierras cultivadas con baja disponibilidad de ortofosfato'.

Si bien los autores son apropiadamente, y comprensiblemente, cautelosos acerca de la importancia de los resultados y qué tan bien se ampliarán a ensayos de tamaño de campo, este trabajo, del país cuyo CIMMYT (Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo) fue un importante jugador en el La Revolución Verde del siglo pasado, suena como otro desarrollo agronómico con un tremendo potencial. ¡Muchas gracias!