Las plantas dioicas son motivo de especial preocupación en vista de los cambios ambientales globales porque las hembras reproductoras son más sensibles al estrés abiótico, lo que compromete la viabilidad de la población. Las interacciones positivas con otras plantas pueden contrarrestar los efectos directos de cualquier estrés ambiental abiótico, permitiéndoles prosperar y mantener una población viable en hábitats subóptimos, aunque este proceso no ha sido probado para especies dioicas. Además, casi no hay datos disponibles sobre el resultado de tales interacciones de especies y su vínculo con los patrones espaciales locales y las proporciones de sexos.

Arbustos

Graff et al. encuentran que la facilitación, mediada por las copas de los arbustos, ayuda a las hembras de las gramíneas nativas dioicas Poa ligulari (Poaceae) para crecer y persistir en una árida estepa patagónica. Sin embargo, el agotamiento del agua por los arbustos de raíces poco profundas impide que las hembras se beneficien de las condiciones favorables en la superficie. La importancia de este equilibrio facilitación/competencia se refleja en la distribución espacial de plantas femeninas y masculinas. Graf et al. argumentan que los cambios en la abundancia de especies benefactoras también podrían afectar la viabilidad de la población dioica.