
La transición de un sistema de reproducción del cruzamiento a la autofecundación se ha considerado una tendencia evolutiva generalizada en las plantas con flores, que permite a las especies colonizar nuevos hábitats después de una dispersión a larga distancia. Además, Darwin se dio cuenta de que la autopolinización autónoma podría ser una adaptación a la reproducción si los servicios de los polinizadores se perdieran o fueran extremadamente impredecibles. En un estudio reciente publicado en AoB PLANTS, Xiong et al. probó una hipótesis de que la persistencia de la manzana maya del Himalaya (Podophyllum hexandrum), una hierba que florece a principios de la primavera en la región del Himalaya, se atribuye a la transición de la autoincompatibilidad a la autocompatibilidad, es decir, la capacidad de autofecundación en un entorno de polinización impredecible. Para aclarar si la autofecundación automática se logra mediante el movimiento del pistilo, como se sugirió en un estudio previo, midieron los ángulos de inclinación del pistilo y observaron el movimiento de la flor durante la antesis. Descubrieron que la autofecundación automática se veía facilitada por el cierre de los pétalos y el movimiento simultáneo de los estambres para contactar con el estigma. La escasez de polinizadores podría haber impulsado el cambio a la autofecundación retardada en Podophyllum hexandrum.
