Imagen: Andrew Maule, Wikimedia Commons.
Imagen: Andrew Maule, Wikimedia Commons.

A pesar de los siglos que hemos pasado observando, hurgando, pinchando y penetrando el funcionamiento interno de las células vegetales con varios tipos de microscopios y décadas realizando investigaciones a nivel subcelular, todavía quedan nuevos descubrimientos por hacer. Aquí hay dos, unidos por el tema del transporte célula-célula. Primero, la reciente revelación de Deborah Barton et al. (The Plant Journal 66: 806–817, 2011) que las moléculas pequeñas, de hasta 10.4 kDa de tamaño, pueden moverse entre las células vegetales adyacentes a través de los plasmodesmos. No, por eso No es la noticia, la novedad es que este transporte tuvo lugar dentro de la luz del retículo endoplásmico, que se extiende entre las células adyacentes y constituye el desmotúbulo, una característica dentro del propio plasmodesma. investigando Nicotiana tricomas y comercioscantia epidérmidas utilizando una técnica fluorescente, el grupo propone que la luz del RE de las células vegetales es continua con la de sus vecinas y permite el movimiento de pequeñas moléculas ER-luminales entre las células. Todo lo cual añade más intriga a estos curiosos portales célula-célula específicos de plantas (http://en.wikipedia.org/wiki/Plasmodesmata). Y segundo, esa característica favorita de los anatomistas de raíces, la Franja caspariana, que acaba de desvelar algunos de sus secretos. Esta famosa estructura de pared endodérmica actúa como una barrera para el movimiento apoplástico ("extracelular") de materiales dentro de la raíz y "fuerza" esos solutos a través de la barrera semipermeable que es la membrana plasmática de las células endodérmicas y para seguir una vía de transporte simplástica. . Hasta ahora se desconocía por qué la tira se forma donde lo hace, pero Daniele Roppolo y colaboradores (Nature 473: 380–383, 2011) parecen haber resuelto ese enigma con su identificación de las CASP (proteínas del dominio de la membrana de la tira de Caspar). Los CASP marcan específicamente un dominio de membrana que predice la formación de tiras de Casparian en las células endodérmicas y se consideran los primeros factores moleculares que se ha demostrado que establecen una membrana plasmática y una barrera de difusión extracelular en las plantas. Y un recordatorio oportuno del papel fundamental que la biología de células vegetales aún juega en la ciencia botánica es el artículo de Simon Gilroy titulado 'Biología de células vegetales: con grandes desafíos vienen grandes posibilidades' (Frontiers in Plant Science; doi:10.3389/fpls.2011.00003).