Escarabajo de pino de montaña (Dendroctonus ponderosae) ataca a una gran variedad de especies de pinos de América del Norte, lo que provoca daños económicos y ecológicos. Parte de este daño está relacionado con los hongos asociados que porta el escarabajo, que infectan los árboles y ayudan al escarabajo a superar las defensas físicas y químicas de los árboles. La detección de estas infecciones fúngicas en los árboles es importante para determinar qué árboles son resistentes (y, por lo tanto, más económicamente viables para la silvicultura) y qué árboles han sido atacados por el escarabajo. Por lo general, estas infecciones se detectan observando lesiones en el sistema vascular de los árboles. Sin embargo, tales lesiones son síntomas de una infección pero no están necesariamente relacionadas con la extensión de la infección en un árbol huésped.

Árboles atacados por Mountain Pine Beetle

En un reciente artículo publicado en Fisiología del árbol, Chandra McAllister y colegas adoptó un enfoque genético para detectar infecciones fúngicas. Utilizaron una forma modificada de una técnica llamada reacción en cadena de la polimerasa cuantitativa (qPCR), que amplifica los segmentos de ADN de interés (en este caso relacionados con el patógeno fúngico) para que puedan ser detectados y cuantificados. McAllister y sus colegas descubrieron que, al utilizar esta técnica, podían detectar la extensión de la infección por hongos en un árbol y que el tamaño de las lesiones no se correlacionaba con la extensión de la infección. Esto significa que los árboles pueden parecer resistentes, con solo pequeñas lesiones, cuando en realidad pueden estar muy infectados.

Los hallazgos de McAllister y sus colegas tienen implicaciones importantes para el manejo forestal. Dado que la extensión de la infección fúngica no está relacionada con las lesiones visibles en los árboles, los árboles infectados pueden pasarse por alto o pasarse por alto, lo que aumenta el riesgo de que los patógenos fúngicos se propaguen por un bosque. Usando la técnica de qPCR modificada, ahora es posible evaluar mejor la extensión y la propagación de patógenos fúngicos a través de los bosques. Esto debería ayudar a los silvicultores a manejar y controlar mejor los brotes de hongos en los bosques, en particular permitiéndoles plantar y reproducir selectivamente árboles con mayor resistencia a la infección.