Hay dos piezas importantes de 'literatura gris' en la actualidad: la primera, de la Royal Society, es un informe sobre cómo la población global y el consumo están vinculados, y las implicaciones para un planeta finito. También hubo una entrevista útil en el programa de radio del Reino Unido "Today" alrededor de las 6.45:XNUMX am; dado que el programa aún se está ejecutando, no puedo publicar un enlace para "escuchar de nuevo", pero puede ser en http://www.bbc.co.uk/programmes/b01ghc41. El segundo informe trata sobre el caso económico para invertir en el medio ambiente.

El informe global del comité RS, dirigido por Sir John Sulston, enfatiza el problema del consumo insostenible en los países industrializados y el crecimiento demográfico insostenible en los países en desarrollo, con muchos cruces obvios a medida que los pobres aumentan su consumo (sobre todo de carne), y el consumo se convierte en degradación ambiental en el mundo desarrollado.

Dada su redacción clara y su mensaje importante, como cabría esperar de la Royal Society, no tiene mucho sentido parafrasear aquí el sucinto resumen del informe, por lo que cito el resumen completo:

“Los cambios rápidos y generalizados en la población humana del mundo, junto con niveles de consumo sin precedentes, presentan profundos desafíos para la salud y el bienestar humanos y el medio ambiente natural. Este informe ofrece una descripción general de cómo se vinculan la población mundial y el consumo, y las implicaciones para un planeta finito.

Presidente del Grupo de Trabajo Sir John Sulston FRS, Presidente del Instituto de Ciencia, Ética e Innovación, Universidad de Manchester.
Recomendaciones clave

Las recomendaciones clave incluyen:

La comunidad internacional debe sacar de la pobreza absoluta a los 1.3 millones de personas que viven con menos de 1.25 dólares al día y reducir la desigualdad que persiste en el mundo actual. Esto requerirá esfuerzos concentrados en áreas políticas clave, incluido el desarrollo económico, la educación, la planificación familiar y la salud.

Las economías más desarrolladas y emergentes deben estabilizarse y luego reducir los niveles de consumo de materiales a través de: mejoras dramáticas en la eficiencia del uso de los recursos, incluyendo: reducción de desperdicios; inversión en recursos, tecnologías e infraestructuras sostenibles; y desvincular sistemáticamente la actividad económica del impacto ambiental.

Los programas de salud reproductiva y planificación familiar voluntaria requieren con urgencia liderazgo político y compromiso financiero, tanto a nivel nacional como internacional. Esto es necesario para continuar la trayectoria descendente de las tasas de fertilidad, especialmente en países donde la necesidad insatisfecha de anticoncepción es alta.

La población y el medio ambiente no deben considerarse como dos cuestiones separadas. Los cambios demográficos, y las influencias sobre ellos, deben tenerse en cuenta en el debate y la planificación económica y ambiental en reuniones internacionales, como la Conferencia Río+20 sobre Desarrollo Sostenible y reuniones posteriores.

Otras recomendaciones hechas en el informe se centran en:

el potencial de la urbanización para reducir el consumo de materiales
eliminar las barreras para lograr una educación primaria y secundaria de alta calidad para todos
llevar a cabo más investigaciones sobre las interacciones entre el consumo, el cambio demográfico y el impacto ambiental
implementar medidas integrales de riqueza
“desarrollando nuevos sistemas socioeconómicos”.