Las plantas son increíblemente diversas, ¡y también lo son los botánicos! En su misión de difundir historias fascinantes sobre el mundo vegetal, Botany One también te presenta a los científicos que están detrás de estas grandes historias.
Hoy tenemos Dr. Oscar A. Pérez-Escobar, botánico y biólogo evolutivo colombiano, profundamente comprometido con el descubrimiento de las fuerzas evolutivas que configuran la diversidad vegetal. Actualmente, se desempeña como Líder de Investigación de Orquídeas Sainsbury en el Real Jardín Botánico de Kew y miembro del consejo directivo de la Fundación Suiza de Orquídeas. Su investigación se centra principalmente en las orquídeas, la familia más diversa de plantas con flores. Como parte de esto, lidera el Proyecto Árbol de la Vida de las Orquídeas, una ambiciosa iniciativa para construir la filogenia de orquídeas más densamente muestreada, incluyendo todos los géneros actualmente aceptados y todas las especies de orquídeas secuenciadas disponibles en repositorios públicos. Esta filogenia arrojará luz sobre preguntas clave como por qué las orquídeas son tan diversas, cuándo surgió esta extraordinaria diversidad y cómo alcanzaron su distribución global. Además de las orquídeas, Pérez-Escobar tiene un profundo interés en la historia evolutiva de las plantas cultivadas, incluyendo el árbol sagrado de la coca (ampliamente incomprendido debido a su asociación con la cocaína), así como cultivos como la sandía y las palmeras datileras. Junto con sus colegas, investiga estos cultivos analizando el ADN de especímenes históricos y restos de plantas antiguas, algunos de miles de años de antigüedad. Puede obtener más información sobre su investigación en su... sitio web y su Instagram.

¿Qué te hizo interesarte por las plantas?
Mi fascinación por las plantas comenzó a los 16 años, durante mi segundo semestre de ingeniería agronómica. Parte de nuestro trabajo académico consistía en expediciones de campo a una reserva natural cerca de Cali, en la vertiente oriental de los Andes occidentales. No tardé mucho en enamorarme de los bosques nubosos y su increíble diversidad. Pero lo que realmente cambió mi vida fue conocer a Gamaliel Ríos, un... campesino Responsable del mantenimiento de las instalaciones de la reserva natural. A pesar de carecer de educación formal, Gamaliel había desarrollado una impresionante experiencia en la identificación de orquídeas. Su pasión era contagiosa y sabía más sobre ellas que muchos de mis profesores de la época. Fue durante uno de esos viajes que me pregunté por primera vez: "¿Cuántas orquídeas hay?". Esa pregunta me ha acompañado desde entonces y sigue guiando mi trabajo hoy.
¿Qué le motivó a dedicarse a su actual área de investigación?
Dos motivaciones clave impulsan mi investigación. En primer lugar, el gran desconocimiento que aún tenemos sobre la biodiversidad que nos rodea, especialmente en regiones como Colombia, uno de los países con mayor biodiversidad del planeta. A pesar de esta riqueza, Colombia sigue siendo un punto oscuro en la investigación sobre biodiversidad, con innumerables especies aún por describir. Esta paradoja —vivir en un punto crítico de biodiversidad y saber tan poco sobre ella— siempre me ha fascinado.
El segundo impulsor es la urgente necesidad de generar conocimiento de base que pueda fundamentar las iniciativas de conservación. Con la pérdida de biodiversidad acelerándose a nivel mundial, comprender qué especies existen, dónde se encuentran y cómo evolucionaron es fundamental para protegerlas. Este propósito me motiva a contribuir al creciente acervo de conocimiento que sustenta las iniciativas globales de conservación.

¿Cuál es tu parte favorita de tu trabajo relacionada con las plantas?
Trabajo de campo, sin duda. Hay algo increíblemente especial en adentrarse en el entorno natural de una planta y estudiarla donde prospera. En el caso de las orquídeas, a pesar de siglos de investigación, aún desconocemos mucho sobre su ecología, sus interacciones con los polinizadores y sus sistemas reproductivos. Estos misterios solo pueden desentrañar mediante observaciones de campo detalladas. Cada expedición es como adentrarse en un rompecabezas viviente, y la emoción del descubrimiento nunca se desvanece.
¿Hay alguna planta o especie específica que haya intrigado o inspirado su investigación? Si es así, ¿cuáles son y por qué?
Por supuesto. En este momento, el árbol de coca (Erythroxylum coca y E. novogranatense) Me fascina profundamente. Es una planta con una rica historia medicinal y espiritual, pero se ha vuelto globalmente incomprendida debido a su asociación con la cocaína. La coca se ha usado de forma segura en contextos tradicionales durante más de 8,000 años —masticada o preparada en infusiones— y es considerada sagrada por muchas culturas indígenas de los Andes y la Amazonía. A pesar de esto, la coca ha sido demonizada hasta el punto de que todas las especies del género... eritroxilo Están prohibidas internacionalmente y su estudio está estancado. Pero la investigación taxonómica, genómica y fitoquímica podría ser la clave para generar conocimientos básicos que permitan elaborar políticas más sensatas, y esto me parece tremendamente inspirador.
¿Podrías compartirnos alguna experiencia o anécdota de tu trabajo que haya marcado tu carrera y reafirmado tu fascinación por las plantas?
Hace aproximadamente tres años, mientras hacíamos trabajo de campo con algunos colegas del Jardín Botánico de Bogotá en un increíble trozo de bosque nublado entre los departamentos del Valle del Cauca y el Chocó, nos topamos con un descubrimiento notable que nuestros ojos no podían creer: observamos flores de dos especies morfológicamente bastante distintas, Lepanthes licrophora y Lepanthes silverstonei, creciendo en la misma planta. Entonces nos dimos cuenta de que lo que encontramos era una especie sexualmente dimórfica. Lepante. Este sistema sexual es extremadamente raro en las orquídeas, ya que el 99.9 % de las especies de orquídeas producen flores bisexuales. Desde el establecimiento del género Lepante En 1799, un grupo con más de 1200 especies distribuidas en los trópicos americanos, hasta la actualidad, se creía que siempre fueron bisexuales. Lo más destacable del descubrimiento del dimorfismo sexual en... Lepante Se trata de un nuevo informe en los últimos 150 años, después de que el propio Darwin descubriera y reportara este sistema sexual para los géneros de orquídeas Catasetum, Mormodes y Cycnoches en su libro de 1786. Esto me enseñó que aún hay mucho que desconocemos sobre nuestro mundo natural y la historia natural de su diversidad, incluso después de siglos de estudio, lo cual considero alentador y reafirmante.

¿Qué consejo le daría a los jóvenes científicos que estén considerando una carrera en biología vegetal?
Sigue tu curiosidad y no te desanimes ante los desafíos que encuentres en el camino. Las carreras en biología vegetal, y en ciencias en general, requieren paciencia y perseverancia, pero son increíblemente gratificantes. Con la pérdida de biodiversidad acelerándose y el cambio climático transformando los ecosistemas, la ciencia vegetal cobrará mayor importancia en los próximos años. Si te atrae la botánica, inicia el trabajo de campo lo antes posible. Observar las plantas en sus hábitats naturales te enseñará cosas que ningún libro de texto puede enseñarte. Por último, busca mentores y forja contactos: la botánica es una ciencia colaborativa, y las ideas y el apoyo de otros pueden marcar una gran diferencia.
¿En qué suele equivocarse la gente acerca de las plantas?
Un error común es creer que las orquídeas epífitas son parásitas simplemente porque crecen en otras plantas. En realidad, no dañan a sus huéspedes; simplemente usan los árboles como plataforma para acceder a la luz solar y la humedad.


Carlos A. Ordóñez Parra
Carlos (él/él) es un ecólogo de semillas colombiano que actualmente realiza su doctorado en la Universidade Federal de Minas Gerais (Belo Horizonte, Brasil) y trabaja como editor científico en Botany One y como responsable de comunicaciones en la Sociedad Internacional de Ciencias de Semillas. Puedes seguirlo en Bluesky en @caordonezparra.
