Imagen: Klomp et al., Biology Letters 10: 20140743, 2014. [http://dx.doi.org/10.1098/rsbl.2014.0776]
Imagen: Klomp et al., Biology Letters 10: 20140743, 2014.

Nunca sabré cómo pasé por alto esta joya de la Nochebuena de 2014 anteriormente, pero es demasiado buena para no compartirla. Así que a modo de regalo de Navidad tardío, aquí va.

Puede que estemos acostumbrados a animales que imitan partes de plantas, como hojas or leña menuda, pero esos suelen ser imitaciones estáticas. Un estudio de lagartos deslizantes (sí, 'dragones' en miniatura que sí 'vuelan') en Borneo por Danielle Klomp et al. lleva la imitación de hojas por parte de los animales a un nuevo nivel. Encontraron que el patagía (las membranas extensibles soportadas por costillas que permiten a los dueños deslizarse entre los árboles) de diferentes poblaciones de draco cornuto difería en color. También se dieron cuenta de que esas diferencias de color coincidían con los diferentes colores de las hojas recién caídas típicas de la vegetación donde vivían las lagartijas: rojizo entre los manglares y verde y marrón oscuro en la selva tropical. Pero, y lo que es más importante, la combinación de colores se hizo en términos de cómo se verían los colores de las hojas a los ojos de las aves que podrían comerse las lagartijas.

Por lo tanto, el equipo supone que la coloración patagial imita el color de las hojas que caen, por lo que cuando vuelan, y presumiblemente son más vulnerables a la depredación, las aves pueden ignorar a los lagartos como si fueran hojas que caen. Supongo que una forma directa de probar esta hipótesis es trasladar las poblaciones de lagartos de manglar a la selva tropical, y viceversa, para ver qué tan camuflados están los reptiles aéreos en un entorno diferente. Pero sospecho que puede haber prohibiciones éticas en ese tipo de experimento.

Sin embargo, si bien esta hazaña es ciertamente impresionante, tal vez los honores de imitar hojas deberían ir a una planta, la enredadera leñosa. Boquila trifoliolata (un género monotípico en la familia asombrosamente nombrada Lardizabaláceas, cuyas primeras 6 letras son curiosamente un anagrama de... ¡lagarto...!), que es capaz de imitar las hojas ('en términos de tamaño, forma, color, orientación, longitud del pecíolo y/o punta espinosa'!) de las plantas hospederas sobre las que trepa, y que pueden imitar varios hosts simultáneamente [12]!!! '¡Lagartijas saltando!', como un pequeño huérfano Annie podría decir. ¡En efecto!

[Para más información sobre el mimetismo de las plantas, recomendamos la reseña de Spencer Barrett Mimetismo en plantas en Scientific American. Para una entrada de blog sobre los imitadores de hojas caídas de Borneo, consulte Objeto de Ambika Kamath de agosto de 2014, que es anterior al artículo publicado por varios meses. Y para saber cómo agregar un 'aura' a un póster, vale la pena mirar El blog de Danielle Klomp – Ed.]