Las plantas son increíblemente diversas, ¡y también lo son los botánicos! En su misión de difundir historias fascinantes sobre el mundo vegetal, Botany One también te presenta a los científicos que están detrás de estas grandes historias.
Hoy les presentamos al Dr. Liedson Carneiro, ecólogo brasileño especializado en polinización, recientemente nombrado profesor adjunto en la Universidad Estatal del Suroeste de Oklahoma (Estados Unidos). Sus intereses de investigación abarcan desde la biología y la evolución floral hasta las interacciones entre plantas y polinizadores y la polinización de cultivos. Pueden seguir su investigación en su... página web personal.

¿Qué te hizo interesarte por las plantas?
Mi interés por las interacciones entre plantas y polinizadores comenzó durante mis estudios universitarios, cuando comprendí por primera vez lo fascinante que es la reproducción vegetal. Inicialmente me atrajo la morfología floral y la taxonomía de las plantas, pero rápidamente me interesé más por el funcionamiento de las flores. Esta curiosidad se profundizó cuando exploré una colección entomológica y descubrí la increíble diversidad de abejas y otros polinizadores. Una de las primeras personas que me abrió los ojos a la belleza de la diversidad floral fue la Prof. Dra. Rita Baltazar Lima (in memoriam), cuyas clases universitarias me dejaron una huella imborrable. Mi pasión creció aún más al aprender cómo los polinizadores, a través de su comportamiento y morfología, pueden influir en las características florales.
¿Qué le motivó a dedicarse a su actual área de investigación?
Durante mi investigación doctoral, trabajé a gran escala en entornos tropicales estacionales, especialmente en bosques secos. Me centré en los sistemas de aceites florales y la selección mediada por polinizadores, y fue entonces cuando comprendí lo dinámicos y dependientes del contexto que son los sistemas de polinización. En los últimos años, he ampliado mi investigación al ámbito comunitario, incorporando la teoría de redes, la recopilación de datos de campo a gran escala y análisis ecológicos cada vez más sofisticados. Este enfoque integrador me ha ayudado a comprender mejor tanto los mecanismos a pequeña escala como los patrones a gran escala que estructuran estas interacciones. A día de hoy, sigo profundamente motivado por la belleza, la complejidad y la relevancia de las interacciones entre plantas y polinizadores. Hoy en día, mi investigación se basa en tres pilares fundamentales: la ecología evolutiva, la ecología de comunidades y la ecología aplicada, que contribuyen a una comprensión más completa de los procesos mediados por polinizadores.
¿Cuál es tu parte favorita de tu trabajo relacionada con las plantas?
Lo que más disfruto es observar las flores y las abejas en su entorno natural. Ya sea en bosques tropicales secos, en las serpentinas californianas o en paisajes agrícolas, me resulta profundamente gratificante observar cómo funcionan las flores: cómo se abren, qué recompensas producen y cómo interactúan con los animales que las visitan. Estas observaciones directas de la historia natural han moldeado mi pensamiento científico y siguen fundamentando las preguntas que planteo.
También disfruto descubriendo patrones que no son inmediatamente visibles en el campo. Recopilar datos, analizar tendencias ecológicas y evolutivas, y diseñar experimentos que revelen dinámicas ocultas en las interacciones entre plantas y polinizadores es intelectualmente apasionante. Hay algo singularmente satisfactorio en revelar cómo los polinizadores influyen en la diversidad floral, dan forma a las comunidades vegetales y contribuyen a servicios ecosistémicos como la producción de alimentos.

¿Qué consejo le daría a los jóvenes científicos que estén considerando una carrera en biología vegetal?
Creo que es fundamental construir una base sólida en historia natural. Observar organismos en sus entornos y comprender sus rasgos y comportamientos agudiza la intuición y ayuda a plantear preguntas significativas. Pero la historia natural por sí sola no es suficiente. Es igualmente importante diseñar estrategias de muestreo sólidas, recopilar datos precisos y desarrollar un buen dominio de la estadística y la modelización. Estas herramientas ayudan a descubrir patrones y a fundamentar conclusiones sólidas.
Interactuar con la literatura clásica y contemporánea también es crucial. El progreso científico no es lineal, sino que se mueve en espiral. Revisar viejas hipótesis con nuevas herramientas y perspectivas es a menudo donde se produce la innovación.
Busca mentorías diversas a lo largo de tu formación. Distintos mentores te expondrán a diversas perspectivas, enfoques y habilidades en estos campos de investigación, lo cual enriquecerá tu desarrollo. No tengas miedo de salir de tu zona de confort, ya sea aprendiendo métodos desconocidos o trabajando en entornos desafiantes. Te adaptarás, y es importante recordar que el perfeccionismo no tiene cabida en la naturaleza. El crecimiento se logra mediante ensayo, error y persistencia. Finalmente, sé paciente y celebra las pequeñas victorias. La ecología evolutiva y la biología de la polinización son campos con profundas raíces teóricas y una urgente relevancia en el mundo real. Sea cual sea tu enfoque, tu trabajo importa y puede tener un impacto duradero.


Carlos A. Ordóñez Parra
Carlos (él/él) es un ecólogo de semillas colombiano que actualmente realiza su doctorado en la Universidade Federal de Minas Gerais (Belo Horizonte, Brasil) y trabaja como editor científico en Botany One y como responsable de comunicaciones en la Sociedad Internacional de Ciencias de Semillas. Puedes seguirlo en BlueSky en @caordonezparra.
