Los líquenes consisten en una asociación simbiótica entre un hongo y uno o más organismos fotosintéticos pertenecientes a las cianobacterias o las algas verdes. Los líquenes se encuentran en una amplia variedad de ambientes, incluidos los extremadamente áridos en los que el liquen sufrirá ciclos repetidos de desecación y rehidratación (D/R). Se sabe que las plantas que toleran la desecación lo hacen en parte porque tienen una alta flexibilidad de la pared celular (CW) que permite un "colapso controlado" de la célula sin daño duradero, pero los mecanismos por los cuales los líquenes sobreviven en condiciones similares son poco conocidos.

En un artículo reciente publicado en Annals of Botany, María González-Hourcade y sus colegas investigaron las características estructurales y bioquímicas del CW de dos microalgas líquenes, uno adaptado a ciclos rápidos de D/R, el otro a períodos secos estacionales más suaves. Los investigadores expusieron las dos algas a hasta cuatro ciclos de D/R y luego visualizaron su estructura CW mediante microscopía electrónica de barrido y transmisión. También llevaron a cabo análisis bioquímicos de la composición CW de cada alga.
Los autores encontraron que durante el proceso de desecación, las células se encogían y deformaban progresivamente, aunque las membranas plasmáticas permanecían en contacto con las CW. Dentro de ciertos límites, este cambio podría revertirse rápidamente con la adición de agua. El alga adaptada a la sequía estacional fue menos tolerante al secado rápido y a los niveles de humedad muy bajos que las especies aclimatadas a un ambiente más extremo, con esta última soportando una humedad relativa tan baja como el 10 %, mientras que la primera requirió al menos un 60 %.
Bioquímicamente, los experimentos revelaron que la composición de los polisacáridos CW cambia después de la desecación, pero que los cambios difieren en las dos especies estudiadas. “La remodelación bioquímica del CW parece jugar un papel crucial en el control de sus propiedades biomecánicas, ayudando a las microalgas liquénicas a hacer frente a los rápidos cambios en el estado hídrico de la célula”, escriben los autores. También señalan que el estudio "respalda la noción de que la remodelación de CW es un proceso activo y específico de la especie, inducido por la exposición a condiciones de desecación similares a las que se encuentran en los hábitats naturales en los que prospera cada alga/líquen".
