Generalmente se entiende que los organismos de las islas divergen a través de la especiación geográfica (alopátrica). Este paradigma, sin embargo, podría ser demasiado simplista para las islas continentales que estaban conectadas entre sí y/o con el continente durante los períodos de bajo nivel del mar del Pleistoceno.

Subdivisión florística de la región del Egeo (según Rechinger, 1950) en cinco zonas principales, a saber, el Egeo occidental (WAe), el Egeo septentrional (NAe) y el Egeo oriental (EAe), las Cícladas (Cyc) y el «Arco insular del Egeo meridional» (SAe; Creta, Kárpatos/Kasos y Rodas), con la «línea de Rechinger» (Strid, 1996) resaltada en negrita.
Basado en polimorfismos de longitud de fragmentos amplificados (AFLP), Jarós et al. encontrar evidencia genética de población de que un grupo de plantas anuales del archipiélago del Egeo, en su mayoría continental (Nigella spp., Ranunculaceae) se diversificó a través de procesos de fragmentación (vicarianza) y colonización (dispersión) de islas en diferentes momentos, desde el Pleistoceno temprano hasta el final. Estos datos sugieren una historia biogeográfica más compleja de lo esperado previamente para un modelo estrictamente alopátrico-vicariante de divergencia de islas.
