Los modelos matemáticos se han utilizado durante mucho tiempo para proporcionar información sobre la ecología y la evolución de la distribución espacial de las poblaciones. Los resultados de estos modelos han ayudado a informar las decisiones de conservación y gestión para controlar la propagación de especies invasoras y predecir los impactos del cambio climático en las poblaciones de plantas. La dispersión y la fecundidad son dos rasgos fundamentales que subyacen a la dispersión de las poblaciones. La mayoría de los modelos de distribución espacial en el pasado se han basado en estimaciones medias de dispersión y demografía, sin embargo, estas tasas a menudo muestran una variación sustancial dentro de las poblaciones. Se sabe que esta variación individual tiene consecuencias importantes en muchos procesos ecológicos y evolutivos, por lo que surge la pregunta, ¿qué efecto tienen en la dispersión espacial de las poblaciones?

En su nuevo estudio publicado en AoBP, Scheiber y Beckman utilizan modelos matemáticos para examinar cómo la variación individual en los rasgos de distribución y su heredabilidad influyen en las tasas de dispersión espacial de las poblaciones. Muestran que la variación individual en la dispersión aumenta las tasas de dispersión y cuanto más heredable es esta variación, mayor es el aumento. Los aumentos más altos en las tasas de dispersión ocurren cuando la variación en la dispersión covaría positivamente con la fecundidad. Los resultados de este estudio destacan la importancia de estimar la variación individual en las tasas de dispersión, los síndromes de dispersión en los que la fecundidad y la dispersión covarían positivamente y la heredabilidad de estos rasgos para predecir la dispersión de las poblaciones.
Este artículo fue publicado como parte del número especial de AoBP titulado El papel de la dispersión de semillas en las poblaciones de plantas: perspectivas y avances en un mundo cambiante.
