Las especies de árboles generalistas que crecen a lo largo de amplios gradientes climáticos plantean una pregunta intrigante sobre cómo pueden lidiar con variaciones climáticas tan fuertes. Estudiar el sistema conductivo de los árboles puede dar una pista sobre sus estrategias para hacer frente a las variaciones de las precipitaciones.

En el sur de Chile, García-Cervigón et al. examinar los ajustes hidráulicos a nivel anatómico de la rama en Antártida Nothofagus (Nothofagaceae) y Embothrium coccineum (Proteaceae) a lo largo de un gradiente de precipitación de 500 a 2500 mm. Ambas especies mantuvieron eficiencia hidráulica pero combinadas con diferentes niveles de seguridad frente a embolismo, lo que sugiere la existencia de ajustes internos alternativos en especies coexistentes de bosques templados para enfrentar cambios climáticos impredecibles.
