Los archipiélagos proporcionan un marco valioso para investigar la evolución fenotípica bajo diferentes niveles de aislamiento geográfico. García-Verdugo et al. analizó dos linajes de plantas co-distribuidos y generalizados para examinar si la incipiente diferenciación insular sigue patrones paralelos de variación en rasgos relacionados con la dispersión y la colonización.

Kleinia neriifolia
Kleinia neriifolia. Imagen: Canva.

Los autores muestrearon veintiuna poblaciones de dos endémicas canarias anemócoras, Kleinia neriifolia y Periploca laevigata, para representar a los congéneres del continente y dos exposiciones contrastantes en todas las islas principales. En cada población se caracterizó el tamaño de la hoja, el tamaño de la semilla y la dispersabilidad (estimada como velocidad terminal de la diáspora). A modo de comparación, también se midió la dispersabilidad en cuatro especies de islas anemócoras adicionales. Los datos de ADN de plástidos se utilizaron para inferir la estructura genética y reconstruir el patrón filogeográfico de nuestra especie focal.

El tamaño de la hoja sigue un patrón más predecible que la dispersabilidad, que se ve afectada por cambios estocásticos en el tamaño de la semilla. La mayor capacidad de dispersión se asocia con una alta conectividad de la población a escala insular, pero no excluye la divergencia alopátrica entre islas. En resumen, los patrones convergentes fenotípicos entre especies sugieren un papel importante de la selección, pero los rasgos desviados también indican la contribución potencial de procesos aleatorios, particularmente en islas periféricas.