En todo el reino vegetal, existe una extraordinaria diversidad de formas de flores, muchas de las cuales están relacionadas con la variación en la morfología y disposición de los órganos reproductivos. Para evitar la autopolinización, las plantas han desarrollado formas florales donde los órganos sexuales están separados espacialmente (hercogamia) o temporalmente (dicogamia) dentro de una sola flor hermafrodita. Ambos mecanismos están muy extendidos entre las angiospermas y se ha considerado que restringen la autofertilización y promueven el entrecruzamiento. Se propone que evitar la autointerferencia sea la fuerza impulsora de la evolución de estos mecanismos, particularmente en especies autoincompatibles. Sin embargo, las especies con anteras y estigmas a diferentes niveles pueden aumentar la tasa de transferencia de polen imprecisa. El dimorfismo estilar no recíproco se ha considerado una etapa transitoria e inestable hacia la evolución del dimorfismo estilístico recíproco (distyly), para evitar simultáneamente interferencias y falta de precisión.

Ameguilla spp. en una población de Narcissus broussonetii (Marruecos; Safi; 32º20'N, 9º16'W; 193 m). Crédito de la imagen: Rocío Santos-Gally.

En un estudio reciente publicado en AoBP, Barranco et al. investigar la separación espacial y temporal de los órganos sexuales en una población del estilo dimórfico (largo y corto) y autoincompatible Narciso broussonetti y sus consecuencias en la reciprocidad entre los órganos sexuales de los morfos y su fecundidad. Los autores observaron que las plantas longistilas y las brevistilas presentan diferentes estrategias para evitar la interferencia sexual y ambas tienen consecuencias negativas en la reciprocidad entre los órganos sexuales de los morfos. Las plantas de estilo largo exhibieron un retraso en la receptividad del estigma y una mayor tasa de crecimiento del estilo después de la antesis, mientras que las plantas de estilo corto presentaron una mayor hercogamia y ningún retraso en la receptividad del estigma. Estos hallazgos sugieren que la evitación de la autointerferencia, en el estilo dimórfico Narciso especies, parece ser más crítico que la mejora de la reciprocidad entre los órganos sexuales de los morfos.