Las respuestas defensivas inducidas por la herbivoría en las plantas pueden ser directas (p. ej., sustancias químicas secundarias para suprimir la herbivoría) o indirectas (p. ej., néctar extrafloral que atrae hormigas). Estos diferentes tipos de respuestas antiherbívoras pueden variar temporal (tiempo después del daño) y espacialmente (p. ej., raíces versus hojas). Dado que los recursos internos de las plantas son limitados, la teoría sugiere que enfrentan compensaciones de asignación al generar respuestas defensivas inducidas, y que la expresión de los rasgos de respuesta dependerá de los costos de asignación, evolutivos y ecológicos. Pocos estudios han investigado hasta qué punto la herbivoría puede inducir cambios químicos tanto muy específicos como amplios en plantas de diferentes clases de defensa.

Un estudio reciente de Xiao <em>et al.</em> y publicado como artículo de elección del editor en AoBP examinó los efectos de múltiples herbívoros en las respuestas de defensa directas e indirectas en hojas y raíces del árbol de sebo chino (Triádica sebifera). Los autores también investigaron las respuestas a las aplicaciones foliares de las hormonas de señalización vegetal metil jasmonato (MeJA) y ácido salicílico (SA). El estudio presenta evidencia de que diferentes herbívoros pueden inducir respuestas de plantas altamente específicas. La inducción simultánea y relativa de diferentes tipos de defensa depende del rango y la especificidad del huésped herbívoro, junto con el modo de alimentación. A partir de este estudio, queda claro que podemos comprender mejor la complejidad y especificidad de las respuestas de defensa de las plantas al incluir múltiples tipos de insectos y que esto debería considerarse en futuros diseños experimentales.