
A medida que la temporada de fiebre del heno en el hemisferio norte está en pleno apogeo, hay noticias alentadoras del propio botiquín de la Madre Naturaleza. Fiebre de heno – 'rinitis alérgica estacional' – es una inflamación alérgica de las vías respiratorias nasales, y la más común atópico enfermedad en el mundo industrializado (entre el 10 % y el 25 % de la población son víctimas de la enfermedad). Se produce cuando un alérgeno como el polen es inhalado por una persona con un sistema inmunitario sensibilizado, y es una de las confirmaciones más contundentes de que ha llegado la primavera y ha comenzado una orgía botánica de reproducción. Es una afección terrible que puede causar trastornos del sueño, deterioro de las actividades diarias y bajo rendimiento académico u otros trabajos, y los afectados intentarán casi cualquier cosa para librarse de los síntomas. El tratamiento habitual consiste en antihistamínicos, pero un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo realizado por alina dumitru et al. (Diario de Alergia e Inmunología Clínica; doi:10.1016/j.jaci.2011.02.045) demuestra que Ze 339 (petasol butenoate complex) – extraído de Petasites híbridos, miembro de Asteraceae, combate la hinchazón de la mucosa nasal de forma más rápida y eficaz. Además, Ze 339 también parece tener un efecto preventivo. Y si este equivalente botánico de combatir el fuego con fuego pone nerviosos a otros pacientes ante la perspectiva de un mejor tratamiento, tenga en cuenta que, en la actualidad, Ze 399 solo está disponible con receta en Suiza y Corea del Sur.
