La afirmación de que las plantas en latitudes más bajas deberían defenderse mejor contra los enemigos tiene una larga base histórica pero sigue siendo controvertida. En el estudio actual, Bogdziewicz et al. explorar la interacción entre encinas (Quercus ilex, Fagaceae) y semillas que depredan gorgojos (curculio spp., Coleoptera) en España.

Muestran que el tamaño de la semilla es un rasgo de la planta que influye en la tolerancia de la planta a los endoparásitos con una mayor supervivencia de las bellotas infestadas, y los robles producen semillas más grandes en las poblaciones del sur. En consecuencia, la tolerancia del roble a los endoparásitos es mayor en latitudes más bajas. La tolerancia a la depredación mediada por el tamaño de la semilla es otra dimensión en la que se deben considerar las tendencias geográficas en las defensas de las plantas.
