La mayoría de los organismos, si no todos, poseen la capacidad de alterar su fenotipo en respuesta directa a los cambios en su entorno, un fenómeno conocido como plasticidad fenotípica. Sin embargo, la selección puede romper esta sensibilidad ambiental y provocar que un rasgo previamente inducido por el entorno evolucione hasta fijarse mediante un proceso denominado asimilación genética. Caracterizar los mecanismos inmediatos que subyacen a la asimilación genética puede mejorar nuestra comprensión básica de cómo evolucionan los nuevos rasgos y las especies.

Aquí, Ehrenreich y Pfennig discutir el papel potencial de la asimilación genética en la evolución y proponer mecanismos genéticos y moleculares que podrían facilitar el proceso.
