
Los estudios han sugerido que la reproducción sexual de las plantas es particularmente vulnerable al cambio climático, y recientemente se han identificado una serie de genes relevantes desde el punto de vista ecológico y evolutivo. Shimizu et al. Considere que el estudio de las funciones de los genes en condiciones naturalmente fluctuantes es muy importante para predecir las respuestas a los cambios en los entornos. Por ejemplo, el modelado ha demostrado que FLC in Arabidopsis halleri actúa como un marcador cuantitativo de la temperatura durante las 6 semanas anteriores, y estudios recientes de SCR in a. thaliana han identificado funciones genéticas in natura que tampoco es probable que se encuentren en experimentos de laboratorio.
