Comprender cómo los árboles median los efectos de las perturbaciones antropogénicas crónicas es fundamental para desarrollar estrategias de gestión forestal sostenible. Varias especies de árboles en África son defoliadas repetidamente a gran escala por los criadores de ganado para alimentar al ganado. Las mismas especies de árboles también se descortezan con frecuencia con fines medicinales. Estas perturbaciones inducidas por el hombre pueden provocar la pérdida de biomasa y la consiguiente disminución del crecimiento de los árboles. Un estudio reciente de amahowe et al. publicado en AoB PLANTS investigó cómo los rasgos funcionales de las plantas pueden mediar las respuestas a tales perturbaciones en las especies de árboles afzelia africana.

Árbol Afzelia Africana
Árbol adulto intacto de Afzelia africana en una zona protegida del norte de Benín. Este ejemplar no fue podado porque se encuentra en una reserva forestal bien protegida a la que la población local Fulani no tiene acceso. Crédito de la imagen: IO Amahowe.

amahowe et al. recopiló datos sobre la masa de hojas por área, la densidad de la madera y la tasa de crecimiento, y registró el historial de perturbaciones humanas (descortezado, poda) en árboles individuales de 12 poblaciones de A africana en Benín (África Occidental). Descubrieron que el descortezado no afectaba el crecimiento del tallo y que la respuesta de los árboles al descortezado era independiente de la estrategia funcional de la planta. Por el contrario, encontraron que la poda reducía el crecimiento absoluto de los árboles; sin embargo, los árboles con baja densidad de madera se vieron más afectados que los árboles con alta densidad de madera. La ubicación de los árboles también afectó los rasgos funcionales, lo que indica que incluso las medidas clásicas de conservación pueden afectar la ecología de los árboles. Los árboles que se encuentran en áreas protegidas donde los indígenas Fulani no tienen acceso, tendieron a tener una mayor densidad de madera. Los resultados de este estudio enfatizan la importancia del funcionamiento de la planta en la interacción entre la disponibilidad de hojas para la adquisición de recursos y una estrategia de resiliencia para cuando se altera el follaje, es decir, movilizar los recursos almacenados en la madera del tallo para un nuevo crecimiento bajo perturbaciones severas. Desde una perspectiva práctica, se deben implementar sesiones de educación ambiental para mejorar la conciencia de los curanderos tradicionales y las comunidades locales sobre los métodos sostenibles de descortezado. Con respecto a la poda sostenible, este estudio destaca la importancia de dejar una cantidad significativa de follaje y ramas en los árboles para permitir la fotosíntesis y, posteriormente, mejorar el crecimiento de los árboles.