Los refugios son hábitats similares a islas que están vinculados a la estabilidad ambiental a largo plazo y, como resultado, a un alto endemismo. La conservación de los refugios y los puntos críticos de endemismo debe basarse en una profunda comprensión ecológica y evolutiva de su funcionamiento, que sigue siendo limitada. Aunque los rasgos funcionales pueden proporcionar tales conocimientos, falta un marco coherente correspondiente.

Keppel et al. sugieren que las condiciones ecoevolutivas relacionadas con esta estabilidad persistente producen un conjunto único de características funcionales que brindan información importante sobre los procesos ecológicos y evolutivos que sustentan el desarrollo de puntos críticos y refugios de endemismo. Los autores argumentan que se necesita una comparación sistemática de esta firma funcional entre los puntos críticos de endemismo y los refugios, y entre estas entidades y el paisaje circundante, para mejorar nuestra comprensión del funcionamiento ecoevolutivo de estos hábitats prioritarios. Estos conocimientos también son vitales para una conservación más eficaz.
