La playa de la Costa Azul francesa
Por razones obvias, estos talleres son siempre en el Mediterráneo: la última vez Italia, esta vez Francia, la próxima vez España. Foto: Laetitia Payet.
Escena de una charla en el taller.
El profesor Phil Gilmartin, de la Universidad de Anglia Oriental, nos habla sobre la autoincompatibilidad dimórfica en la prímula. Foto: Laetitia Payet.

El último de una serie de talleres bienales sobre los mecanismos moleculares que controlan el desarrollo floral se celebró este junio en la península de Giens, en la Costa Azul francesa. Este taller, que contó con el generoso apoyo de Annals of Botany, reunió a unos 130 aficionados al desarrollo floral de Europa y de todo el mundo, y delegados viajaron desde lugares tan lejanos como China, Japón, Australia, México y Brasil.

[totalmente claro]

Científicos trabajando duro en una sesión de carteles.
La sesión de carteles demostró ser popular por la calidad tanto de la ciencia como de los cócteles. Foto: Laetitia Payet.

Se discutieron amplios aspectos de la floración y el desarrollo floral, incluyendo consideraciones evolutivas. Varias charlas se centraron en genomas de gimnospermas recientemente secuenciados, con el objetivo de descubrir cómo evolucionaron las flores. Como es habitual en estos talleres, varias presentaciones se centraron en la conocida Arabidopsis thaliana, la bestia genética más poderosa del mundo, pero un número cada vez mayor de impresionantes estudios moleculares se centraron en modelos más recientes, como la petunia, la prímula, las rosas, el arroz, las fresas e incluso las plantas carnívoras.

Senecio cineraria DC
Un poco de botánica en la isla de Porquerolles. Esta es Senecio cineraria DC. No encontramos ninguna Arabidopsis. Foto: Laetitia Payet.

Los participantes del taller pudieron debatir sobre sus conocimientos científicos tanto en la playa como en el auditorio y la sala de pósteres, o incluso mientras intentaban ganarles a los locales en una partida de petanca. La mayoría de los delegados también aprovecharon la oportunidad para darse un refrescante chapuzón en el mar (¡aún no a su temperatura óptima!) o participar en una visita botánica para observar la característica flora termomediterránea de la isla de Porquerolles, a solo 20 minutos en barco.

Un número especial de Annals of BotanyEstá previsto que este informe, que incluye las ponencias de una selección de ponentes que participaron en el taller de este año, se publique en el primer semestre de 2014. Estén atentos también a los anuncios del próximo taller de la serie, que tendrá lugar en la costa mediterránea de España en 2015.

Botánicos danzantes.
Como de costumbre, terminamos el taller demostrando que los botánicos pueden y quieren bailar. Foto: Laetitia Payet.