
La letalidad híbrida es un tipo de aislamiento poscigótico y se observa en algunas especies de Nicotiana en asociación con genes codificados en el cromosoma Q. Tezuka et al. (págs. 267–276) hacer cruces interespecíficos de ocho especies silvestres con tabaco cultivado, N. tabacum, y encontrar solo una, N. fragrans, que produce híbridos 100 % viables. Confirman que uno o más genes en el cromosoma Q de N. tabacum son responsables de la letalidad híbrida, pero el efecto puede suprimirse si las plántulas se cultivan a temperaturas elevadas.
