
Muchas asociaciones hormiga-planta están mediadas por nectarios extraflorales (EFN): estructuras productoras de néctar no relacionadas con la polinización y que se encuentran comúnmente en hojas e inflorescencias. Estas secreciones dulces representan un recurso energético fundamental para muchas especies de hormigas y constituyen la base de los mutualismos protectores: al proporcionarles alimento a las hormigas, las hormigas protegen a las plantas de los herbívoros. Aunque las plantas portadoras de EFN se encuentran en una amplia gama de hábitats y climas en todo el mundo, las interacciones mediadas por plantas portadoras de EFN están poco documentadas en los desiertos. En un artículo reciente publicado en AoB PLANTS, Aranda-Rickert et al. muestran que, en un desierto estacional del noroeste de Argentina, las interacciones bióticas entre las plantas portadoras de EFN y las hormigas son componentes ecológicamente relevantes de los desiertos, y que las plantas portadoras de EFN son cruciales para la supervivencia de las comunidades de hormigas del desierto.
