Sequías más intensas bajo el cambio climático amenazan la resiliencia de las especies. Las estrategias hidráulicas determinan la supervivencia a la sequía en las especies leñosas, pero apenas se exploran en las especies herbáceas. volaire et al. investigó la variabilidad intraespecífica de los rasgos hidráulicos y morfológicos como indicadores de tolerancia a la deshidratación en una gramínea perenne, el pie de gallo (Dáctilo glomerata), que tiene una gran distribución biogeográfica en Europa.

Dactylis glomerata o pata de gallo
Dactylis glomerata. Imagen Volaire et al.

Los autores cultivaron en macetas doce poblaciones de dactilo originarias de zonas mediterráneas, templadas y del norte de Europa en un ambiente controlado. Midieron la tolerancia a la deshidratación, las características anatómicas de la hoja y el tallo y la presión del xilema asociada con una pérdida del 88 o 50 % de la conductancia del xilema (P88, P50). Encontraron resistencia a la embolia correlacionada con las precipitaciones de los sitios de origen de las poblaciones, tolerancia a la deshidratación, resistencia mecánica foliar y el grosor de las paredes de los vasos del metaxilema en tallos.

En comparación con las especies leñosas, la gran variabilidad intraespecífica en la tolerancia a la deshidratación y la resistencia a la embolia dentro del pie de gallo tiene consecuencias en su sensibilidad al cambio climático. Para comprender mejor las estrategias de adaptación de las especies herbáceas al aumento de la sequía y las heladas, se requiere una mayor exploración del papel de los rasgos hidráulicos y mecánicos utilizando una gama más amplia de especies interespecíficas e intraespecíficas.