Las especies de árboles dominantes en los bosques templados del norte, por ejemplo, robles y hayas, producen semillas sensibles a la desecación. A pesar de la influencia potencialmente importante de este rasgo funcional en la regeneración y distribución de especies bajo el cambio climático, actualmente se sabe poco sobre los determinantes ecológicos de la persistencia de semillas sensibles a la desecación en bancos de semillas de suelos transitorios. Saber qué factores climáticos y de micrositio clave favorecen la supervivencia de las semillas ayudará a definir el nicho de regeneración para las especies cuyas semillas muestran una sensibilidad extrema al estrés ambiental.

Quercus ilex
Quercus ilex. Foto:jacinta lluch valero / Flickr.

Joet et al. utilizar la encina mediterránea (Quercus ilex) como sistema modelo y monitorear el estado hídrico y la viabilidad de las semillas durante la temporada invernal desfavorable en dos años con precipitaciones contrastantes. Ellos encuentran que in situ la desecación es la principal causa abiótica de mortalidad en invierno, y las tasas de deshidratación de las semillas se pueden estimar satisfactoriamente utilizando proxies climáticos integradores que incluyen el déficit de presión de vapor y la evapotranspiración potencial. El modelado de ecuaciones estructurales de factores de microhábitat destaca la mayor influencia en la desecación de semillas del dosel y, por lo tanto, la radiación incidente en el suelo.