Pierre-Oliver Cheptou examina dos hallazgos aparentemente contradictorios. En los últimos 10 años, han surgido patrones de evolución bien establecidos. En primer lugar, los estudios experimentales han demostrado que es probable que la autofecundación evolucione en unas pocas generaciones (microevolución). Esto es como una respuesta al rápido cambio ambiental. (por ejemplo, disminución de polinizadores), eventualmente rescatando una población. Sin embargo, los estudios filogenéticos han demostrado que la evolución repetida hacia la autofertilización (macroevolución) conduce a un mayor riesgo de extinción del linaje. A largo plazo, es probable que la autofecundación evolutiva sea desventajosa.

Relaciones filogenéticas en las especies de Solanaceae
Relaciones filogenéticas en las especies de solanáceas (356 especies). Véase Cheptou 2019 para más detalles.

En cualquier caso (la evolución a corto o largo plazo de la autofecundación), estos hallazgos muestran que un sistema de apareamiento no es neutral con respecto a la persistencia poblacional o de linaje. También sugieren que la autofecundación puede tener efectos contrastantes según la escala temporal. Esto plantea la pregunta de si la evolución del sistema de apareamiento puede rescatar poblaciones que enfrentan cambios ambientales. En su revisión, Cheptou analiza la evidencia empírica y teórica de los efectos directos e indirectos de los sistemas de apareamiento en la demografía poblacional y la persistencia de linaje. También desarrolló un modelo teórico simple de rescate evolutivo para investigar el potencial de rescate evolutivo mediante la autofecundación.

Los estudios demográficos muestran una ventaja a corto plazo de la autofecundación proporcionada por la seguridad reproductiva, pero una desventaja a largo plazo para los linajes autofecundados, lo que sugiere consecuencias genómicas indirectas de la autofecundación (p. ej., carga mutacional y menor adaptabilidad). Sin embargo, su modelo teórico de rescate evolutivo descubrió que, incluso a corto plazo, si bien la evolución del sistema de apareamiento puede conducir al rescate evolutivo, también puede conducir al suicidio evolutivo, debido a la selección inherentemente dependiente de la frecuencia de los rasgos del sistema de apareamiento. Estos hallazgos señalan la importancia de analizar las consecuencias demográficas de la autofecundación para predecir el efecto de la autofecundación en la persistencia poblacional, así como para considerar las consecuencias genómicas indirectas de la autofecundación.