
De todos los ciclos biogeoquimicos que ayudan a sostener la vida en la Tierra, el Ciclo del carbono es posiblemente el más importante (¡aunque no necesariamente el más sencillo!). La siguiente colección de documentos ayuda a subrayar cuán complicado y enrevesado es este ciclo casi perfecto. Brian Hopkinson et al. han examinado la eficiencia con la que las diatomeas marinas concentran CO2 (PNAS 108: 3830–3837, 2011). ¿Por qué? Debido a que estos abundantes fitoplancton unicelulares son extremadamente importantes en la fijación de CO2 – en última instancia, de una fuente atmosférica a través de la difusión en el agua de mar – y exportando ese carbono fijado a las profundidades del océano, y son responsables del 'bajo nivel de CO de hoy en día2 concentraciones en la superficie del agua de mar y en la atmósfera». ¿Qué descubrieron? Los pirenoides están implicados, pero no hay espacio para más aquí: lea el documento (quizás un poco duro, pero veo parte del papel de esta columna como 'habilitar' y facilitar un aumento en la alfabetización botánica... al proporcionar la referencia que he habilitada que profundices más…). Si el carbono obtenido del consumo de organismos marinos (tanto animales como vegetales, como las diatomeas) puede encerrarse como rocas ricas en carbonato, entonces se elimina del ciclo del carbono durante millones de años, lo que ayuda a reducir los niveles atmosféricos de CO2Un paso inicial en la formación de rocas calizas es la acumulación de sedimentos ricos en carbonatos. Chris Perry y sus colaboradores [PNAS] han aportado una dimensión interesante, aunque ligeramente escatológica, a este tema. 108: 3865–3869, 2011], quien investigó los orígenes en disputa de este lodo carbonatado. Llegando al fondo del problema, el equipo descubrió que los peces marinos tropicales excretan una variedad de carbonatos de calcio, que pueden representar aprox. 70% de la producción de lodo en algunos hábitats. Aparte, el lodo carbonatado da lugar a depósitos que contienen registros únicos de cambios en la química oceánica y cambios climáticos en el pasado geológico, que a su vez está relacionado con el ciclo del carbono. Finalmente, en un informe sobre el otro extremo del ciclo del carbono: el cebado de la productividad de los océanos por el CO2-disminución en el floración primaveral de fitoplancton – Mati Kahru et al. (Global Change Biology 17: 1733–1739, 2011) plantean la pregunta en el título de su estudio: '¿Se producen antes las floraciones de fitoplancton en el Ártico?'. Esto se responde dramáticamente con el titular de la noticia: 'Floraciones árticas que ocurren antes: pico de fitoplancton que surge 50 días antes, con impactos desconocidos en la cadena alimentaria marina y el ciclo del carbono'. Floración y busto? ¡Esperemos que no!
