Las bajas temperaturas al comienzo de la temporada de crecimiento pueden afectar la productividad de las especies cultivadas. El enfriamiento (0 – 20 °C) y la congelación (< 0 °C) afectan negativamente el crecimiento y desarrollo de las plantas. El algodón es un cultivo importante y la principal fuente de fibra natural para las industrias textiles. La producción de algodón se ha visto duramente afectada por varios estreses abióticos, incluido el estrés por frío, provocado por una diversidad genética limitada y una selección intensiva. La utilización del germoplasma de algodón silvestre en los esfuerzos de mejoramiento tiene el potencial de resolver el problema del estrés abiótico y aumentar la diversidad genética del algodón cultivado. Sin embargo, debido a la cantidad limitada de información genómica disponible para las especies de algodón silvestre, pocos estudios han podido proporcionar una interpretación completa de los cambios transcriptómicos en el algodón en respuesta a la aclimatación al estrés por frío.

En un estudio reciente publicado en AoBP, Cai et al. compararon los cambios de transcripción en hojas de Gossypium thurberi bajo estrés por frío usando secuenciación transcriptómica de alto rendimiento. G. thurberi es una especie de algodón silvestre que se ha adaptado a un amplio rango de temperaturas y es más tolerante al estrés por frío. El análisis del transcriptoma y la técnica de ARNi revelaron el papel integral que desempeñan dos nuevos genes, CBF4 y ICE2 en la mejora de la tolerancia al estrés por frío en esta especie de algodón silvestre. Estos hallazgos revelan una nueva red reguladora de la respuesta al estrés por frío en G. thurberi y ampliar nuestra comprensión del mecanismo de tolerancia al frío en el algodón. Los autores afirman que este trabajo ayudará a acelerar futuros estudios de genómica funcional y mejora genética para la tolerancia al estrés por frío en el algodón cultivado.
