miARN son moléculas útiles para las plantas. Estos pequeños paquetes de ARN transmiten señales entre las células. Se mueven a través de plasmodesmos, canales microscópicos a través de las paredes celulares y a través del floema para ayudar a sobrellevar el estrés. En un estudio publicado en Nature Communications Damianos Skopelitis y colegas muestran que la movilidad de miARN se regula con precisión a través de un mecanismo de activación polarizado en interfaces célula-célula definidas. Al polarizar el miARN, las células vegetales saben qué lado de la célula mira hacia el tallo y qué lado mira hacia el otro lado.

La activación juega un papel importante en la señalización de miARN. Los autores afirman: “La activación de la movilidad de miARN permite la selectividad en la señalización a larga distancia. La regulación polarizada de la movilidad de los miARN en el floema de la vasculatura central genera un movimiento direccional de célula a célula, con los miARN saliendo pero no hacia los polos del floema. En consecuencia, los miARN no producidos o amplificados en los tejidos del floema del brote no pueden moverse largas distancias hacia la raíz. Por lo tanto, el mecanismo de vigilancia que regula la movilidad de miARN en la vasculatura central crea una barrera de movimiento que asegura que algunas pequeñas respuestas de señalización mediadas por ARN estén contenidas mientras permite que otras se propaguen sistémicamente”.
Esta selectividad significa que los ARN pequeños se pueden usar como señales de posición locales o para ayudar a las señales en todo el organismo.
