Hoy, para alimentarnos, sólo tenemos que ir al supermercado más cercano y seleccionar las frutas y verduras que queremos. Pero, ¿te has imaginado alguna vez lo difícil que era la búsqueda de alimentos para nuestros antepasados? Pues bien, este proceso, que para nosotros es prácticamente inconsciente, fue costoso durante mucho tiempo para ellos, que no sólo necesitaban cazar y buscar activamente las plantas, sino también identificar lo que realmente era comestible.
Para facilitar este proceso, nuestra especie empezó a seleccionar las plantas más interesantes y a cultivarlas para nuestro consumo, dando lugar así a la agricultura. Más tarde, empezaron a seleccionar características de interés para las especies vegetales, como el sabor, el tamaño y los componentes nutritivos de los frutos, en un proceso conocido como domesticación. Este proceso ha acompañado al ser humano moderno durante mucho tiempo y ha sido muy clave para aumentar y mejorar la producción de alimentos. Sin embargo, cambiar alguna característica de las plantas puede llevar a cambios inesperados en otras características. La selección humana puede dar lugar a cambios indirectos, como el tamaño de las flores, que puede alterar la preferencia de los polinizadores durante la recolección de recursos. ¿Podrían estos cambios llevar a modificaciones significativas de las interacciones planta-polinizador, llevando a cambios a nivel ecosistémico?
Esta pregunta intrigó a un grupo de investigadores que indagaron si existen diferencias en los rasgos morfológicos florales, la cantidad y calidad de las recompensas (néctar y polen), y las tasas de visita y el comportamiento de los polinizadores asociados a plantas de calabaza domesticadas y silvestres (género Cucurbita) en los bosques tropicales de México, el centro de origen de este grupo. El estudio, publicado recientemente en la revista American Journal of Botany, hace un recorrido por la historia evolutiva de este grupo de plantas para conocer cómo el ser humano modificó sus características y sus relaciones con otros organismos.
La calabaza es ampliamente conocida y consumida en diferentes regiones y culturas de todo el mundo. Los lectores aficionados a la cocina sabrán que podemos utilizar diferentes partes de esta planta, incluyendo sus semillas, frutos y flores. en deliciosas recetas. Algo menos conocido, es que esta planta también es muy apreciada por las abejas del género Eucera que desarrollaron, hace aproximadamente 10 millones de años, una relación altamente especializada con los linajes silvestres de la planta de la calabaza. Estas abejas sincronizan su fenología y forrajeo con el periodo de floración y la época de antesis de las flores de la calabaza. Esto ocurre gracias a adaptaciones evolutivas que pueden incluir respuestas a estímulos visuales, olfativos y variaciones de la temperatura ambiental. Esta relación es tan estrecha, que hace parte del sustento de las crías de estas abejas. Una asociación increíble, ¿cierto? Además, estas abejas aseguran el éxito reproductivo de las Cucurbita, siendo consideradas polinizadoras eficientes de esta planta, ¡lo que significa que todos ganan en esta relación!

Sin embargo, hace 10,000 años ocurrió algo que alteró esta interacción especializada entre las Cucurbita y sus polinizadores: las primeras selecciones artificiales que dieron lugar a la domesticación de la especie calabaza. Este proceso condujo a algunos cambios deseados, como el aumento del tamaño de los frutos y de las semillas en cuestión. Sin embargo, con el paso de los años, ¿podría este proceso selectivo cambiar también indirectamente los rasgos florales y la propiedad de los recursos recolectados por las abejas en las plantas de calabaza cultivadas? Además, ¿podrían estas diferencias entre plantas cultivadas y silvestres influir en las interacciones de estas plantas con sus polinizadores?
La respuesta a estas preguntas parece clara: ¡sí, podrían! Los autores mostraron que las variedades cultivadas de Cucurbita comparten entre sí más rasgos morfológicos florales que con la especie silvestre, lo que sugiere la diferenciación de estas características a lo largo del proceso de domesticación. Además, la domesticación de esta planta dio lugar a flores más grandes, mayor cantidad y contenido proteico del polen, y mayor acumulación de néctar a lo largo del tiempo en comparación con las plantas silvestres de Cucurbita Todas estas características se asocian comúnmente con una mayor atracción de polinizadores y, a pesar de tener comunidades similares de visitantes florales, las plantas cultivadas eran efectivamente más atractivas para las abejas, incluidas las especialistas del género Eucera. Por lo tanto, es importante pensar en la conservación de las plantas silvestres de Cucurbita y su asociación especializada con las abejas Eucera Para ello, es esencial mantener las poblaciones ancestrales de esta planta en su centro de origen, preservando sus interacciones con estos polinizadores.

Como resultado, este estudio ofrece un ejemplo fascinante de cómo la domesticación, además de seleccionar características de interés, también puede dar lugar a cambios inesperados en los rasgos florales. Estos cambios pueden dar lugar a flores más atractivas que son visitadas con más frecuencia por un mayor número de polinizadores, lo que a su vez aumenta el éxito reproductivo de las plantas cultivadas. En conjunto, estos resultados ilustran que estamos cambiando constantemente los ecosistemas y los procesos en función de nuestras decisiones, incluso cuando no son intencionadas.
LEA EL ARTÍCULO:
Glasser, SK, Santiago‐Hernández, MHD, Delgado‐Carrillo, O., Espino, LAV, Pérez, AC, González‐Rodríguez, A., Lira-Saade, R & Quesada, M. (2023). “Influence of plant domestication on plant‐pollinator interactions: floral attributes and floral visitor communities in wild and cultivated squash plants”. American Journal of Botany. 110(5): e16170. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ajb2.16170
Ingrid N Gomes

Ingrid (ella/ella) es una estudiante brasileña de doctorado en el Programa de Ecología, Conservación y Manejo de la Vida Silvestre en la Universidad Federal de Minas Gerais (Brasil). Está interesada en estudios relacionados con la Biología de la Polinización, con especial atención a las interacciones entre las abejas y las plantas, la Ecología Urbana, la Conservación y la Comunicación Científica.
Traducción al español por Carlos A. Ordóñez-Parra.
traducción francés por Ingrid. N. Gomes.
Tradução ao português de Ingrid. N. Gomes.
