
Las plantas terrestres surgieron de un ancestro común hace al menos 470 millones de años y actualmente abarcan cuatro linajes principales: hepáticas, musgos, antocerotes y traqueofitas. Al integrar datos paleontológicos, morfológicos, de desarrollo, genéticos y filogenéticos, Ligrona et al. reconstruir la divergencia de estos linajes y la evolución de los caracteres fundamentales de las plantas terrestres. Concluyen que el último ancestro común de las plantas terrestres fue probablemente un gametofito axial sin hojas con esporofitos simples unisporangiados, y sugieren que dado que los caracteres fundamentales de las plantas terrestres evolucionaron principalmente en el grado de briófitas, la clave para una mejor comprensión de la evolución temprana de las plantas terrestres es en briófitas.
