Cuando se trata de crear espacios verdes para la vida silvestre en las ciudades, la cantidad es tan crucial como la calidad. Bichi y sus colegas estudiaron cómo los diferentes entornos urbanos afectan a las poblaciones de aves en las ciudades de Malasia. El equipo examinó dos tipos de áreas: campos de hierba y arcenes con árboles. Encontraron más de 2,000 aves de 75 especies diferentes, pero Había una diferencia sorprendente entre los hábitats.
La diferencia entre los hábitats era clara: los pastizales albergaban a muchas más aves que los bordes de las carreteras, con 1,252 aves de 66 especies en las zonas de pastizales en comparación con 849 aves de 52 especies a lo largo de las carreteras. Las aves que comen una dieta variada fueron las más comunes, mientras que las aves depredadoras fueron las más raras. El clima también jugó un papel importante: tanto la cantidad como los tipos de aves cambiaron entre las estaciones húmedas y secas. Este patrón se mantuvo en diferentes estaciones, lo que sugiere que los pastizales brindan consistentemente un mejor hábitat para las aves en las áreas urbanas.
¿Cómo se cuentan las aves en una ciudad concurrida? El equipo de investigación tenía un plan. Establecieron 60 puntos de observación distribuidos uniformemente entre áreas verdes y bordes de carreteras. Cada mañana, entre las 7 y las 11 de la mañana, cuando las aves están más activas, pasaban exactamente 10 minutos en cada punto contando todas las aves que podían ver u oír en un radio de 50 metros, aproximadamente la longitud de una piscina olímpica. Para capturar los cambios estacionales, visitaron cada lugar dos veces: una vez en la estación seca (agosto-septiembre) y otra en la estación húmeda (octubre-noviembre). Se mantuvieron alejados durante las fuertes lluvias o vientos, ya que esto dificultaría mucho la observación de aves.
Las ciudades se están extendiendo por todo el mundo. Para 2050, 2.5 millones de personas más vivirán en áreas urbanas, lo que equivale a añadir más de 300 Londres a nuestro planeta. Este rápido crecimiento ejerce presión sobre la vida silvestre, pero las ciudades no tienen por qué ser desiertos de cemento. Las aves son especialmente buenas para adaptarse a la vida urbana y realizan tareas vitales en nuestras ciudades: comen insectos dañinos, esparcen semillas de plantas y polinizan las flores.
Estudios anteriores han demostrado que las carreteras pueden ser lugares difíciles para las aves. El ruido del tráfico hace que les resulte más difícil escuchar los cantos y las advertencias de las demás, mientras que los vehículos en movimiento plantean peligros evidentes. Estudios como este, realizados en diferentes ciudades del mundo, nos ayudan a entender qué características urbanas favorecen la proliferación de la fauna silvestre y cuáles crean problemas.
Bichi, HM, Azhar, B., Yahya, MS, Hadi, MA, Ogunjinmi, AA, Kamarudin, N. y Norhisham, AR (2024). Los pastizales desempeñan un papel más importante en el mantenimiento de la biodiversidad aviar en paisajes urbanos que en los bordes de las carreteras. Ecosistemas Urbanos, 28:0. https://doi.org/10.1007/s11252-024-01621-2 ($)
Lea gratis con ReadCube: https://rdcu.be/dYg77
Publicación cruzada en Bluesky, Mastodonte & Threads.
