
Muchos insectos herbívoros han desarrollado la capacidad de comer plantas que sintetizan toxinas, que utilizan para defenderse de los herbívoros. Si bien estos insectos especializados son buenos para lidiar con toxinas vegetales específicas, las especies de plantas con una química muy variable pueden presentar un desafío. En un nuevo estudio publicado en AoB PLANTS, Anillo Keefover probado para los efectos recíprocos de un escarabajo tortuga especialista (Physonota unipunctata) alimentándose de una planta huésped (Monarda fistulosa) con individuos que contienen dos toxinas de aceites esenciales diferentes (timol y carvacrol). En general, los escarabajos mostraron una mayor supervivencia, crecimiento y preferencia por uno de los tipos de aceites esenciales de la planta. Tal variación intraespecífica en la resistencia de las plantas puede conducir a la especialización de los herbívoros en la química del huésped, lo que tiene implicaciones para la trayectoria evolutiva de las especies de insectos y plantas.
